Tras ya una serie de muchísimas aventuras y la ciudad intentaba reconstruirse, nuestros amigos:
Mikecrack, Trollino y Timba VK. Bajaron de un taxi con sus maletas y llegaron a un lujoso hotel 5 estrellas, Hotel Río Bandabravos. Trollino ya estaba emocionado por entrar al lujoso hotel; al entrar, todo estaba muy decorado elegantemente: una alfombra roja que iba desde unas escaleras de mármol hasta un elevador que llevaba hasta el piso 20. Con personas elegantes.
Ahora sí, tener las vacaciones que necesitaban después de tanto caos en sus vidas.
—¡Al fin! Unas vacaciones para descansar...—exclamó el vinagrito emocionado y con ansias por reservar una habitación, aunque las reservas son muy lentas por la larga fila de espera y sus
Costos altos y elevados.
—Yo solo quiero una cama, esforzarme y ya- bostezó Timba y estiró los brazos hacia arriba para darse un estirón.
— ¡Yo quiero divertirme en la piscina! Y comer helado de chocolate y ver todo el hotel— dijo el perrito amarillo, emocionado y saltando para quedarse en el hotel
—¡Tranquilo, chico, pero no te vayas a cagar! Como cuando nos arrestaron...—
— ¡Ni me lo recuerdes! Aún tengo traumas de esa fría celda del aislamiento...— su voz se quebró y tembló tras horribles traumas no resueltos y las caras de esos prisioneros que para nada se veían buena gente y las caras de la horrible Liga de Villanos, que los intentaron matar al mundo entero
—Hoy se duerme con amigo— exclamó el peli azul por cara de haberle venido viejos recuerdos de guerra.
Trollino se acercó a la recepción, apenas su cara podía verse por la recepción, ya que estaba algo alta y la recepcionista tenía una sonrisa amable.
— Buenos días, señorita —con una voz amable y formal le habló a la mujer.
— Muy buenos días, ¿en qué le puedo servir?
Quisiera hospedarme en una habitación.
— ¿Para cuántas personas, caballero? —con una formal y profesional, al mismo tiempo
tecleando y mirando la pantalla
—2 adultos y un perro —de forma confiada y sonriente, Theodore mantuvo la postura de ser
alguien formal.
—Lo siento, señor, no admitimos mascotas —intento mantener su tono amable a pesar de la mala noticia que tuvo que darle.
—Oye! ¡Soy un perro con conciencia humana! Prácticamente un humano, pude con muchos monstruos, sectas, aliens y entidades. ¿Ahora resulta que, por ser un perro, no me dejan entrar? ¿Qué es esto? ¿El siglo XX para juzgar a las personas como se ven? — Reclamaba el perrito al ser negado, lo cual él lo consideraba algo "clasista" por parte del hotel al negarle la entrada a un simple perrito con conciencia humana
—Lo siento, muchacho, son nuestras políticas —contestó la amable señorita.
— Sus políticas me la- —Timba se apresuró para cerrarle la boca a su amigo canino para que no dijera algo malo del hotel para evitar que los echen.
— Oye, tranquilo. Debería haber otra manera —el peli azul intentó calmarlo.
— Disculpa? —La señorita quedó confundida y algo ofendida, llevando una mano a su pecho
— Eh... Nada! Mi amigo solo está un poco frustrado por no admitir mascotas....
—... permítanme un momento —la recepcionista se arrastró con la silla para llamar a alguien.
Los amigos no tuvieron mas de otra que esperarse, Trolli le metió un zape a Mike, este solo se quejó.
—¡Oye! — Exclamó quejándose del pequeño golpe que le dio su amigo.
— ¡Imbécil! Casi haces que nos saquen de aquí —con una voz molesta, Trolli cruzó los brazos.
— No es mi culpa que, por ser un perro, me prohíban el paso, ¡es literalmente clasismo! — Se expresó el perro con cara de puchero sentado en el piso.
—Tranquilo chico, habrá una manera de que puedas acceder— le dijo Timba, acariciándole la cabeza para que se calmara— Además, ahora si podamos disfrutar de nuestras preciadas vacaciones sin ningún accidente o una entidad venga y nos quiera hacer estofado de compas— sonrió el chaval con una pequeña risa, como si ya fuese de lo mas normal que a la hora de querer descansar haya una aventura por delante.
—Tampoco es para tomárselo de broma, Timba —apoyo su hombro en el brazo del sofá de vino para apoyar su mejilla en su la palma de su mano.
—¡Ya pasamos por muchas cosas, hasta por el fin del mundo! —
—Solo para que nos mandaran a una dimensión donde nosotros somos los dictadores y los villanos eran los buenos, aparte de que encerraron al Titan Oscuro de ese universo en un humano inmortal. La primera y última vez que sentí pena por el— Dijo Trolli cuando se agacho y apoyo sus codos en sus rodillas, solo pensó de su última travesía.
—Pero que dices? Ese no era el Titan, era Nathel Oróscopo— Exclamo Timba usando su lógica redonda —No compares un demonio malvado con alguien que quería salvar su mundo de una versión de nosotros, pero siendo los villanos. Aunque ni de Horóscopo tenía nada.
—Pues porque no tenía un apellido, fue un simple nombre que el mismo escogió, aunque si le quedaba muy bien para que fuera un gran nombre y viviera todas las aventuras que nosotros vivimos.
—Es verdad —El perro amarillo se levantó y empezó a balancearse, agarrándose del barandal que estaba por las escaleras —El sufrió demasiado por vivir como un inmortal, aunque haya sido la ultima vez que lo vimos, es básicamente una buena persona... pero con pelo porque el de nuestro mundo no tenía.
Los tres empezaron a reír por el comentario de Mike, aunque era verdad y gracioso al mismo tiempo, extrañaban a su gran amigo Nathel. Pasaron grandes aventuras y dirigir una rebelión muy grande, así como cuando Sabrina quería conquistar el planeta y esclavizando humanos para saquear el oro y tuvieron que ocupar a Mayo y a su abuela para la rebelión.
—Recuerdan cuando hicimos una rebelión contra Sabrina? —preguntó el peli azul, recordando esos tiempos.
—Ni me lo recuerdes, eso fue un dolor de trasero y de cabeza— respondió Mike aun balanceándose en el barandal de las escaleras
—además ya no va a pasar nada, ustedes confíen— le contesto Timba con total relax
—Timba te he dicho que no te lo tomes a chiste, en cualquier momento pasará algo y hay que estar atentos —comentó el vinagrito
— Lo sé, pero es divertido recordar —añadió Timba que se rio un poco. —¿Además que podría pasar?
Con eso dicho, se escuchó un grito agudo, que venía de las escaleras, un grito de horror que escalaba mientras se acercaba aún más al primer piso.
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Los Compas: Detrás de la Moda
FanfictionTras ya una serie de aventuras, desde ser enjuiciados injustamente hasta salvar al mundo del fin del multiverso, por fin toman sus merecidas vacaciones. Pero un pequeño accidente ocurre y salvan a una modelo, lo cual conocen a Madeline O'Holley, una...
