Siempre había pensado que Hogwarts sería exactamente como aparecía en los libros. Un castillo enorme. Torres imposibles. Pasillos interminables. Velas flotando sobre las cabezas de los alumnos.
Pero ninguna descripción había conseguido prepararme para estar allí.
El tren se había detenido hacía apenas unos minutos cuando bajé al andén con mi maleta en una mano y el bolso colgado del hombro. A mi alrededor, cientos de estudiantes hablaban entre ellos, se abrazaban después del verano y buscaban a sus amigos entre la multitud.
Yo no conocía a nadie. Y eso era lo que más me inquietaba.
Había pasado los últimos días intentando convencerme de que empezar tercero en Hogwarts no sería tan complicado. Que simplemente tendría que presentarme, encontrar mi dormitorio, asistir a mis clases y, con un poco de suerte, hacer algún amigo.
Pero ahora que estaba allí, rodeada de desconocidos, todo parecía mucho más difícil.
—¡Los de primer año, por aquí!
Seguí la voz entre la multitud hasta encontrar a un hombre enorme que guiaba a los alumnos más pequeños.
Yo, evidentemente, no era de primero.
Un par de estudiantes pasaron a mi lado hablando de sus vacaciones y tuve que apartarme para dejarles espacio.
Respiré profundamente.
Vamos, Tn.
Solo tenía que entrar. Solo eso. El problema era que no sabía exactamente dónde debía ir.
Empecé a caminar siguiendo al resto de estudiantes hasta llegar a una zona donde varios carruajes esperaban para llevarnos al castillo.
Me quedé mirando uno de ellos durante unos segundos.
—¿Vas a subir o piensas quedarte ahí toda la noche?
Me giré.
Una chica rubia me observaba desde el interior del carruaje.
—Voy a subir.
—Entonces date prisa.
No parecía especialmente simpática, así que no respondí.
Subí y me senté en un extremo, intentando ocupar el menor espacio posible. Durante el trayecto nadie me habló. Yo tampoco hice ningún intento. Prefería observar. El castillo cada vez estaba más cerca. Y cuanto más lo veía, más pequeña me sentía.
Cuando atravesamos las enormes puertas de Hogwarts, tuve que contener las ganas de mirar hacia arriba con la boca abierta. El techo parecía perderse en la oscuridad. Las paredes estaban decoradas con antorchas y enormes cuadros que parecían seguirnos con la mirada.
Todo era antiguo. Majestuoso. Extraño. Y, de alguna manera, precioso.
Seguí al resto de alumnos hasta el Gran Comedor. Las cuatro mesas estaban llenas de estudiantes y las conversaciones llenaban la sala. Me quedé unos segundos junto a la entrada. No sabía dónde sentarme.
Hasta que una profesora de sombrero y túnica verde se acercó.
—¿Tn Sterling?
Asentí.
—Sí.
—Ven conmigo.
Mi estómago se encogió. La ceremonia de selección. Claro. Había olvidado que todavía tenía que pasar por aquello. Caminé hasta el centro del comedor mientras cientos de ojos se dirigían hacia mí. Intenté no pensar en ello.
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Supuestos Enemigos
FanfictionTn se traslada desde Illvermonry a Hogwarts para comenzar tercero. Aunque le preocupa empezar de cero, tiene una prioridad muy clara: centrarse en las clases y adaptarse a su nueva vida. El Sombrero Seleccionador la manda a Slytherin. Allí conoce a...
