Red, estaba durmiendo tranquilamente en su cama o como le gustaba decir ella, "cupcake gigante" hasta que sono la fastidiosa alarma que provocaba tirarla por la ventana sin importarle que se rompiera el vidrio.
Pero mejor se lo reservaba ya que la última vez que ella tiro el reloj accidentalmente rompió un jarrón, que para su desgracia era el favorito de su madre, y aunque no fue ruda con ella su mirada era igual a aquella tirana con quien habia crecido toda su vida, asi que mejor se lo ahorraba.
-Ash!, mierda, tan rápido?.- dijo aquella peliroja mientras apagaba la alarma con fastidio.*
- asi si pasa la hora rapido, ah pero cuando estoy en la escuela alli si se da vida.- hablo sarcásticamente red mientras se estiraba y frotaba los ojos soltando un bostezo.
Para su fortuna Red habia hablado anteriormente con su madre diciendo que no hacia falta sirvientas para cuando ella despertara que lo podia hacer por su cuenta, y agradecidamente su madre accedio, ya que la verdad a red le molestaba el hecho de todas las mañanas tener que soportar aquel musicalsito como si fuera programa de televisión.
Red se levantó de la cama mientras se dirigia al baño para arreglarse para la secundaria de Auradon.
Minutos más tarde.*
Red bajaba las escaleras para dirigirse al gran comedor quien al llegar se encontraba Su mama, su hermana pink y...Max.
Y se estarán preguntando, por carajos se encontraba Max en el comedor, con la mirada baja y cara de que va a matar a alguien, como un adolescente emo.
Pues verán habian pasado ya 6 meses desde lo acontecido, desde que madoxx invadió el país de las Maravillas y lo habían detenido, al final su madre lo llevó a un calabozo cercano para que cumpla su condena, pero agradecidamente estara bien tratado y vigilado durante un tiempo.
Y cuando parecía que todo habia vuelto a la normalidad, Madoxx dijo lo siguiente mientras se lo llevaban que dejo a todos en shock.
-"De verdad me encerraras de nuevo? Que pasara con nuestro hijo? Lo abandonaras de nuevo?!".
Aquella noticia fue como un balde de agua fria para todos.
Ya que si Max resultó nada mas ni menos que su hermano, al parecer su madre y el sombrero habían tenido algo por un tiempo, y en esas la reina quedó embarazada, pero con el tiempo también se dio cuenta de las locuras de madoxx.
Al principio cuando nació max la reina quería otorgarlo príncipe, pero madoxx se nego y solo era el inicio, con el tiempo ellos se separaron, y aunque su madre quería salvar a max de las locuras de su padre, este no se lo permitia, ni visitar a su hijo. Y poco tiempo después su madre no tuvo de otra que llevar a madoxx a la Isla para evitar que hiciera algo, y se lo llevaron junto con max una decisión que hasta hoy en dia la reina se arrepiente muchísimo.
Red todavía le costaba procesar la situación y la culpa que sentia, si ya de por si le había jodido la vida a max ahora con esto estaba peor aún tal punto que apenas la miraba, a diferencia de su madre y pink que al menos les decia los buenos dias y después se sentaba apartado de ellas, a red de milagro la miraba.
Max era bastante distante con ellas desde que la reina le había sugerido mudarse al castillo, literalmente solo comia y se encerraba en su cuarto sabra a que o que.
Red se adentraba en el comedor, y su hermana quien estaba sentada se levantó corriendo a abrazarla, como si no se hubieran visto durante años.*
-Red!, justo a tiempo, hoy hay panqueques!!.- dijo ella emocionada dando brincos.
Su mama la vio dedicándole una calida sonrisa, y justo del otro lado de la mesa un poco mas distantes de ella estaba max.
Red se sentó dedicándole una sonrisa.
-Buenos dias max.- dijo la peliroja pero max solo se limito a asentir con la cabeza.
Red acostumbrada lo ignoro y empezó a comer.
Pink notando el ambiente incómodo automáticamente empezó con sus anécdotas.
-Bueno...sabían que las nutrias cuando duermen se toman agarraditas de las manos. - dijo pink alegremente
- aww, Que bonito.. sabes yo tenia una cuando era niña, se llamaba Stuart.- dijo la reína.
-Y que paso con ella?- preguntó red
Hubo un silencio
-Digamos que se puso a jugar ajedrez con el gato...y perdió...en paz descanse....en fin tiene planes para hoy? - dijo la reina volviendo a su típica sonrisa notando el obvio cambio de tema.
- uh, hoy en el curso de repostería aprenderemos a hacer pastel de tres pisos mágico, estoy emocionada quiero hacer una grande, uh rosa, uh y con corazones y chispas!!..- dijo la pequeña pink emocionada tras heredar de su madre el amor por la repostería.
La reina solto una pequeña risa mirando con ternura a su pequeña, para después mirar a Red
-ohh em.... no se lo mismo de siempre leer libros aburridos, pasar el rato con luis, con...chloe - al mencionar el nombre de aquella princesa peliazul sus ojos brillaron por un momento para después fingir toser- si eso, lo normal.
Chloe....aquella Princesa Encantadoramente molesta que todavía apesar de todo le costaba entender como alguien como ella podia ser su amiga. Aun recordaba lo de hace unos meses cuando tuvo que enfrentar a su versión malvada. Red internamente aunque sabia que se lo merecía seguia enojada con max por insinuarle y aprovecharse de su amiga, por la cual desde ese acontecimiento a tenido sentimentos extraños.
Aún recordaba con claridad lo que le había dicho aquel día, justo antes de que Chloe lo cambiara todo de nuevo. Mientras se disculpaba, las palabras saliendo de lo mas profundo de su corazón:
-Chloe, no es así... Yo te amo. Te amo tanto que todavía me cuesta entender cómo una princesa como tú pudo fijarse en mí. Solo tenía miedo de que me rechazaras, pero aquí estoy. Estoy aquí y no me voy a ir a ninguna parte...
Cuando todo volvió a la normalidad, desgraciadamente Chloe no recordaba nada de lo que había pasado ni de lo que Red le había confesado. Y aunque Red se repetía una y otra vez que era mejor así, que esas palabras habían nacido en un momento de desesperación y de una versión distorsionada de su amiga, no podía negar el peso que le dejaban en el pecho cada vez que la miraba. Una parte de ella se alegraba de que Chloe no lo recordara... y otra, más pequeña y egoísta, se preguntaba qué habría pasado si sí lo hubiera hecho.
Ahora se encontraba saliendo con luis, aunque sus razones solo eran para despejar su mente, o el hecho de que apesar de que chloe y ella volvieron a la misma amistad de siempre, aun notaba cuando chloe de vez en cuando preferia reservarse las cosas, y como red es tan orgullosa como aquella tirana en vez de decirle las cosas a chloe o preguntar simplemente se los reservaba.
La reina ahora dirigia su mirada a max quien se dio cuenta pero aun asi no hizo ni un gesto.
-Y tu max? Tienes planes para hoy?- preguntó aquella reina con una sonrisa.
Max sonrió pero no de la buena forma era de esa cuando se venia una estupidez de su parte.
- Si de hecho iré con hazel y los demas a no se, tal vez robar un banco oh...pedrear algunas nutrias que estan en el rio cercano.- dijo el sarcásticamente dirigiendo su vista a pink con una sonrisa burlona y aquella chica no pudo evitar cambiar su rostro a uno de horror.
-MAX!! Es muy temprano para que empezes con tus ridicules -dijo Red intentando calmar la situación.
Max rodo los ojos para seguir con su comida. Después de ese incómodo momento, Red, Max y pink se levantaron para dirigirse a la escuela, aunque max tenia ya la costumbre de irse solo en vez de irse con ellas.
Ya en el auto.*
Red le dedico una última mirada a su madre mientras esta se despedía alegremente, para luego mirar a pink en la parte de atrás.
Sip, era otro dia mas en su nueva vida. Y estaba lista.
ESTÁS LEYENDO
2 Rebeldes, Una Princesa
Fanfiction¿No habías dicho que Red gustaba de esa princesita? -¿Y? -¿Estás coqueteando con la chica de tu hermana? Max se llevó una mano al pecho, fingiendo ofensa. -¿Yo? Para nada. Red está con Luis... así que eso no debería importarle, ¿verdad?
