Antes de Qatar

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El día había llegado.

Después de tantos meses hablando del Mundial, de entrenar, de jugar Eliminatorias y amistosos, de escuchar una y otra vez que aquella podía ser la última Copa del Mundo de Messi, finalmente estaban a horas de viajar.

Argentina iba a Qatar.

El predio de Ezeiza estaba lleno de movimiento desde temprano. Valijas entrando y saliendo, empleados yendo de un lado para el otro, periodistas esperando alguna imagen de los jugadores y, sobre todo, un grupo de futbolistas que intentaba aparentar tranquilidad.

Aunque ninguno estaba realmente tranquilo.

-¿Alguien vio mi bolso negro? -preguntó Lautaro mientras miraba alrededor.

-Tenés como cinco bolsos negros, hermano -contestó De Paul desde un sillón.

-Bueno, ¿y?

-¿Y cuál querés?

Lautaro se quedó pensando unos segundos.

-El que tiene mis cosas.

De Paul soltó una carcajada.

-Ah, buenísimo. Tremenda pista.

Al otro lado de la sala, Licha estaba sentado mirando el celular.

Había estado leyendo mensajes de familiares y amigos que le deseaban suerte.

Sonrió al ver uno particularmente largo y guardó el teléfono.

-¿Todo bien, Licha? -preguntó Julián.

-Sí, sí. Estoy bien.

-¿Nervioso?

-Un poco.

Julián sonrió.

-Es normal.

-Ya sé.

Licha respiró profundo y miró hacia la puerta.

Uno por uno iban llegando los demás.

Enzo apareció acompañado por varios de los chicos.

-Bueno, muchachos... -dijo mirando al grupo-. ¿Listos?

-No -respondió Dibu desde el fondo.

Todos se rieron.

-Por fin alguien sincero -agregó Molina.

La puerta volvió a abrirse.

Esta vez apareció El Cuti.

Traía una mochila colgada de un hombro y una valija detrás.

-Buenas -saludó.

-¡Cuti! -gritó De Paul-. Vení, boludo.

El Cuti se acercó y empezó a saludar a todos.

Un abrazo por acá.

Un golpe amistoso en el hombro por allá.

Una sonrisa.

Hasta que llegó frente a Licha.

Los dos se quedaron mirando durante un segundo.

Licha levantó ligeramente la cabeza.

-¿Qué hacés?

-Todo bien -respondió El Cuti, seco.

-Bien.

Y nada más.

El Cuti siguió caminando.

Licha lo observó alejarse.

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