Scarlett Hook tenía tres reglas para sobrevivir a una mañana en Auradon.
Uno: no hablar con nadie antes de desayunar.
Dos: no dejar que Harry tocara sus cosas.
Y tres: si Max Hatter aparecía antes de las ocho de la mañana, darse la vuelta y fingir que no lo había visto.
La tercera era, claramente, la más difícil.
—Buenos días, Hook.
Scarlett cerró los ojos.
Demasiado tarde.
Se giró lentamente.
Max estaba apoyado contra una de las columnas del pasillo, con esa sonrisa que Scarlett conocía desde que eran niños.
—No.
—¿No qué?
—No quiero hablar contigo.
—Qué pena.
—Muchísima.
Max se separó de la columna y comenzó a caminar a su lado.
—¿Dormiste bien?
—Sí.
—Qué raro.
Scarlett lo miró.
—¿Qué se supone que significa eso?
—Que normalmente tienes cara de querer asesinar a alguien.
—Normalmente tú eres la razón.
—Entonces hoy tuve suerte.
Scarlett soltó una risa y negó con la cabeza.
—Eres insoportable.
—Y tú sigues caminando conmigo.
—Porque vamos al mismo lugar.
—Excusas.
—Max.
—Scarlett.
—Cállate.
—Hazme.
Scarlett levantó una ceja.
—¿Quieres que lo haga?
Max sonrió.
—No te atreves.
Una pequeña llama apareció entre los dedos de Scarlett.
Max se quedó mirándola.
—Eso es hacer trampa.
Scarlett apagó el fuego.
—No dijiste que había reglas.
—Eres una tramposa.
—Y tú eres lento.
—Pero sigo ganando.
—¿Ganando qué?
Max se quedó pensando.
—Todavía no sé.
Scarlett soltó una carcajada.
—Idiota.
—Gracias.
—No era un cumplido.
—Lo tomaré como uno.
Antes de que Scarlett pudiera responder, alguien pasó corriendo detrás de ellos.
—¡SCARLETT!
Harry.
STAI LEGGENDO
Blood Fire and Wonderland
FanfictionScarlett Hook, hija del Capitán Garfio se verá envuelta en una aventura que cambiará su vida para siempre incluyendo la de su grupo
