Un año después.
Bueno para ser más específicos, trescientos noventa y cuatro días exactos (si, más de un año) desde que los HK y los VK salvaron a la reina Roja y por extensión Auradon (después de Wonderland ¿a donde creen que iba a apuntar Maddox?). Y las cosas volvieron a la normalidad, bueno a la normalidad que la mayoría de esta línea de tiempo conocen.
Lo que dejo a Red y a Chloe a adaptarse a esta nueva realidad, sus recuerdos se estaban mezclando con los de esta línea temporal y poco a poco borrando los de la anterior. Durante todo este tiempo las chicas habían sufrido jaquecas, mareos; efectos secundarios al hecho de que su mente u recuerdos se están acoplando a sus nuevas historias.
Dado a que las dos compartían esto, las habia hecho mas unidas, pasaban mucho tiempo juntas, incluso habían iniciado un diario para recordar esa otra vida que tarde o temprano la olvidarán reemplazándola con recuerdos de la actual.
Obviamente esto no era algo que pudieran confesar, con el único que podían hablarlo era con Max Hatter, no porque él recordara toda la otra linea temporal, sino porque vio parte de ella con el oráculo, por ende era consciente de su existencia; y debido a esto podía ayudar a las chicas en su cambio incomodo y doloroso.
Si bien la aventura había acercado a los HK con los VK, el que Max pasara mas tiempo con Red y Chloe, termino haciendo que el grupo se uniera aun mas.
Tampoco era como si Max pudiera hacer mucho por ellas, pero como el nerd/científico/ingeniero que era (si, ya admitelo Max) penso en reparar el oráculo, que se habia roto tras que él lo arrojara al suelo en su arrebato de dolor y rabia cuando vio los eventos de la otra linea temporal. El oraculo no traeria de vuelta esa otra linea, pero podría ser usado como "ventana" si las chicas querían ver algo, y secretamente él tambien.
Si, es cierto. él es quien mas sale perdiendo en esta nueva línea temporal. Pero para ser justos, Chessy lo había hecho ver solo la parte linda, no donde nunca había podido salir de wonderland debido a la tiranía de la reina Roja, una donde no tenia amigos y solo tenia a su padre, una donde la villana no tomaba rehenes como lo hacían otros villanos como Maddox y directamente solo cortaba cabezas.
Si, esta nueva línea temporal no será perfecta, pero es mas segura... para todos.
Incluso para él
Incluso para su padre.
Pero aun asi reparo el oráculo de su padre, al menos vería esa vida donde era feliz con él.
Y fue este proyecto lo que resulto en algo inesperado, Luis Madrigal. El 'músculos con piernas', como Max solía llamarlo en un intento desesperado por mantener su superioridad intelectual, se había ofrecido a ayudarle con la parte pesada de la reparación.
Para Max, cuya vida se basaba en calcular cada variable y mantener todo bajo control, Luis era un factor caótico pero fascinante. Las largas horas en el taller se convirtieron rápidamente en un terreno de juego tácito. Max no perdía oportunidad para pincharlo, usando su característico sarcasmo y comentarios punzantes sobre la diferencia entre la fuerza bruta de un Madrigal y la delicadeza mental de un descendiente del Sombrerero Loco. Max molestaba con constancia, esperando ver una reacción de fastidio, una mueca de impunidad o al menos un intento de defensa competitiva.
Pero Luis no era así. La mayor parte del tiempo, el chico de la fuerza de cien hombres solo sonreía con una tranquilidad desconcertante o respondía con un comentario educado y cortés que desarmaba por completo las intenciones del Sombrerero. Luis parecía divertirse con el espectáculo de ver a Max intentando mantener su fachada de chico inaccesible.
Sin embargo, lo verdaderamente interesante ocurría cuando Max bajaba la guardia.
Bajo esa fachada de amabilidad y fuerza, Luis escondía una agudeza que el Hatter no vio venir. En los momentos más inesperados, justo cuando Max estaba distraído ajustando un engranaje o leyendo un diagrama quemado, Luis soltaba una réplica con la misma o incluso mayor picardía. Un comentario mordaz dicho con una sonrisa de lado, una observación demasiado cercana sobre las prioridades de Max, o una mirada fija que respondía a los ataques verbales con un doble sentido sutil y descarado.
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Tenemos que hablar (Stronghat)
FanfictionA veces esas palabras no traen el mal augurio que normalmente se le atribuyen.
