Wei Ying tenía diez años cuando lo vio por primera vez.
Aquel día había salido a perseguir unos faisanes por los alrededores de Yunmeng Jiang. Corría entre los árboles con una sonrisa en el rostro, siguiendo el rastro del ave que se había escapado justo cuando estaba a punto de atraparla.
Wei ying: Ya veras te atrapare -- Lo dijo con una sonrisa mientras corría hacia uno de los faisanes que se quedo atrás, aunque se logro meter en uno de los arbustos.
Wei Ying se detuvo, respirando un poco agitado.
Wei Ying: Te encontró --- lo dijo con una sonrisa
Que le duro poco, ya que en vez de entrar al ave, encontró algo mas delante de ella había un gran árbol y debajo de ella se encontraba una niña que estaba sentada con las piernas cruzadas y la espalda perfectamente recta. Sus manos descansaban tranquilamente sobre sus piernas y sus ojos permanecían cerrados. Parecía estar completamente concentrada en algo.
Wei Ying miró a su alrededor.
¿Qué hacía una niña allí sola?
Y, además...
Su ropa era extraña.
No se parecía en nada a las prendas que había visto en Yunmeng Jiang o de la gente comun. Era sencilla, pero al mismo tiempo tenía algo diferente.
La curiosidad de la menor era tan grande, que se olvido del faisan
Se acercó unos pasos.
Wei ying: Hola. -- le saludo carismáticamente
Pero no hubo respuetas, haciendo que la menor ladeara la cabeza confundida.
Wei Ying: ¿Hola?
Nada.
Ninguna respuesta por parte de la otra chica, se acerco un poco mas para ver a la niña, su cabello era de un extraño color amarillo dorado. Wei Ying nunca había visto un cabello de ese color en una persona.
Su piel era blanca como la nieve y sus facciones eran delicadas. Incluso sus cejas le llamaron la atención.
Pero había algo más.
Un pequeño punto rojo adornaba el centro de su frente, levantó lentamente la mano y acercó un dedo hacia aquel punto rojo.
Quería saber qué era.
Pero antes de que pudiera tocarlo...
Una mano atrapó la suya.
¿?: Es de mala educación tocar a alguien sin permiso.
Wei Ying se sobresaltó y saco rápidamente su mano, la persona bajo el árbol no había cambiado de posición. Pero había hablado la menor se quedó mirándola sorprendida.
La voz era tranquila y suave, al igual que se dio cuenta si bien la voz es de un niño por que sigue siendo niño, la voz era un poco mas grave eso significa que era Niño y no una niña.
Un niño muy bonito.
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