PRÓLOGO

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Diría que la probabilidad de coincidir con una persona en un estadio con capacidad para 70.000 personas es bastante pequeña.

Pero esa probabilidad se vuelve todavía menor cuando hablamos de que un futbolista se fije precisamente en una de esas 70.000 personas.

Y se vuelve aún más improbable cuando, meses después, vuelven a coincidir de fiesta en Ibiza, y todo comienza por una copa derramada.

Pero, sin duda, la casualidad alcanza su punto máximo cuando, al día siguiente, ambos suben al mismo avión... y ella termina sentándose justo a su lado.

Quizá algunas coincidencias no sean simples coincidencias.

SOLO NOSOTROS | Álex BaenaStories to obsess over. Discover now