Capítulo 1: El desastre en el pasillo
El pasillo principal de Auradon Prep olía a cera de piso y lavanda, una combinación que a Max le infundía una grata sensación de orden. Ajustó los puños de su uniforme azul real, alineó los cuadernos bajo el brazo y avanzó con paso firme hacia la clase de Historia del Reino.
Todo transcurría con normalidad hasta que una ráfaga de magia rosa neón doblo la esquina.
-¡Apártense, príncipes de cristal! -gritó Pink mientras bajaba a toda velocidad sobre un monopatín encantado, dejando una estela de chispas magenta a su paso.
Max ni siquiera tuvo tiempo de reaccionar. El impacto fue seco y estrepitoso. Libros, pergaminos y carpetas salieron volando por los aires. Un tintero mágico de tono rosa brillante saltó por encima de ellos y explotó justo al chocar contra el pecho de Max.
El silencio en el pasillo fue instantáneo.
Max permaneció inmóvil en el suelo, viendo cómo la mancha pegajosa y brillante chisporroteaba sobre la tela impecable de su chaqueta. Lentamente, levantó la mirada. Frente a él, Pink se sacudía el polvo de los pantalones de cuero desgastado, acomodándose un mechón de cabello magenta detrás de la oreja con una sonrisa burlona.
-Vaya, perfecto -dijo Max, levantándose de golpe mientras intentaba limpiar la mancha sin éxito-. Tenías que ser tú. ¿Acaso en la Isla no les enseñan a caminar como personas normales?
-En la Isla aprendemos a esquivar obstáculos, "su alteza" -respondió Pink, cruzándose de brazos y remarcando la burla con los ojos bien abiertos-. Aunque claro, no contaba con que un muñeco de porcelana estuviera parado a mitad del camino.
-Arruinaste mi uniforme y mis apuntes de la semana -dijo él, dando un paso hacia ella con el ceño fruncido-. Eres un peligro ambulante, Pink. Todo lo que tocas lo conviertes en un caos ruidoso y sin sentido.
Pink dio un paso al frente, encarándolo sin pestañear. La diferencia de estatura no le impidió sostenerle la mirada con una intensidad desafiante.
-Y tú eres un aburrido sin vida -espetó ella con voz venenosa-. Te preocupa más una mancha de tinta que el hecho de que casi nos rompemos la cabeza. Das lástima, Max. Vete a llorarle a la Directora.
-No necesito llorarle a nadie para demostrar que no tienes educación -replicó Max con frialdad-. Mantén tu magia de circo lejos de mi vista.
-Con mucho gusto. Entre menos vea tu cara de estatua, mejor será mi día. Pink dio media vuelta, recogió su monopatín del suelo y se alejó a paso firme, dejando a Max solo en medio de los murmullos de los estudiantes.
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"Entre tintas y sombras"
Fanfictiontrata del odio al amor de pink y Max en el país de las maravillas, espero OS guste 💕
