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Para Romina, gracias por darme algo que hacer.

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Denki Kaminari camina por el largo pasillo, una luz cálida por el atardecer, el paso lento, la respiración agitada. Durante un tiempo estuvo pensando en ti, en tu rostro, tus labios... ni si quiere puede recordar la primera vez que ese pensamiento se le vino a la mente. Con el estómago revuelto pero decidido a cruzar más de dos palabras contigo, después de todo, ya tenían un par de meses tomando clases juntos.

Denki pone una mano en el marco de la puerta abierta del salón, había poca gente pero inmediatamente sus ojos se posan en ti, te mira de arriba a abajo, sentada arriba de la mesa, sus mejillas se enrojecen pero tú no lo miras, no lo notas.

Denki da un paso al salón, Mina lo nota y lo saluda con la mano, Denki devuelve el saludo y te vuelve a mirar, ahora sus miradas se cruzan.Por primera vez, Denki se siente notado por ti. Se muerde el labio con discreción y se acerca a ti, tú lo miras extrañada, el acercamiento fue raro pero eventualmente estuvo lo suficientemente cerca para hablarte.

Con todo su cuerpo pasando por escalofríos, Denki logra formar una sonrisa.

Miras a Mina, ella tenía los ojos abiertos, pendiente a su interacción. En la silla de tu escritorio está Bakugou, también lo miras a él antes de devolverle la sonrisa a Denki, una sonrisa incómoda pero Kaminari solo puedo notar como se curvó la comisura de labio.

"¿Estás bien?"

Le preguntas, él se queda paralizado un momento, sin poder pensar con claridad, con calor en el abdomen.

"Si, yo... no vine a clase ayer y quería saber si podemos hacer el trabajo del jueves juntos?"

Su tono fue sutil, su voz un poco alta por los nervios, sus manos entrelazadas, ves una chispa correr entre sus dedos. Volteas a Mina, ella boquiabierta y te levanta el pulgar, como si te estuviera dando permiso para hacer el trabajo con Denki.

"Okay."

Regresas la vista a Denki, tus ojos abiertos pero siempre intensa tu mirada, eso era lo que lo ponía nervioso, ni si quiera pudo ocultar su enrojecimiento.

"Bueno... si quieres podemos empezar acabando la clase."

Te muerdes los labios para contener la risa, bajas la mirada y niegas con la cabeza.

"Tengo planes."

Respondes sin subir la mirada, Denki mira a su alrededor, el salón ya estaba prácticamente lleno, antes de que pudiera responder, Aizawa entró al salón y Denki tuvo que ir a su lugar.

La clase duró una hora, pasaste gran parte de ese tiempo hablando con Bakugou pero sabías que Denki te miraba, y te gustaba esa atención, de vez en cuando le sonreías durante clase, fue una interacción coqueta, sutil.

Saliendo de la clase, Denki se acerca a ti por la espalda, te quedaste parada fuera del salón hablando con Bakugo, cuando está por tocarte el hombro empiezas a caminar con Katsuki, no supiste que que Kaminari intentó una interacción contigo. Denki suelta un suspiro, siente una mano apoyada en su hombro, voltea a ver a aquella figura, ojos rojos, una sonrisa intensa y bajo la propia definición del chico, todo un caballero. Denki le quita la mano del hombro suavemente; no quería verse grosero, solo sintió tu rechazo una vez más.

"No quiero ser insensible pero..."

Denki te vuelve a mirar, ya estabas a lo lejos, tomaste a Bakugou del brazo.

"No digas nada, sólo déjame disfrutar de la victoria"

Kirishima alza una ceja.

"¿Victoria?"

Denki asiente con una sonrisa, mirando como te desvanecías en el pasillo.

"Vamos a hacer el trabajo juntos"

Kirishima alza la mirada con sorpresa.

"Vaya, un milagro."

Denki suelta una leve risa.

"Si..."

Esa noche, en el dormitorio, Denki decidió empezar a investigar sobre aquel trabajo, quería impresionarte, Denki nunca ha sido visto como inteligente, a diferencia de ti, perfecta a sus ojos. Todos estaban dormidos, ya casi era medianoche y Denki seguía recopilando información. Pendiente a que regresaras.

La lluvia era callada pero intensa, intentas entrar a la sala común empapada, por una ventana que de milagro estaba abierta, a diferencia de la puerta del edificio.

Kaminari y tu cruzan miradas, se le acelera la respiración. Tu blusa empapada se transparenta, por todo tu cuerpo escurre agua. Aquellos pensamientos impuros se cruzaron por su mente: tú llevándolo a tu cuarto, quitándote la blusa, tocándole el pecho, el pasando su mano por tus muslos.

"¿Qué me ves?"

Tu voz rompe aquellos pensamientos.

"Ayúdame, tonto."

Denki se levanta con prisa y se acerca a ti, atorada en la ventana, te toma de la cintura, era la primera vez que sus manos pasaron por esa zona de tu cuerpo, era nuevo, era excitante. Denki te ayuda a entrar. Una vez tus pies tocaron el suelo, sus manos seguían en tu cintura, levantaste tus cejas como si le estuvieras preguntando cuando te iba a soltar. Denki te ve con la mirada perdida, un poco enrojecido, su dedo dejando una leve caricia por tu cintura.

"¿Kaminari?"

Te suelta repentinamente y da dos pasos para atrás, avergonzado, con el calor fluyendo por su cuerpo y la mirada en el suelo con la tentación de subir un poco la mirada y verte el pecho a través de tu blusa mojada.

"¿Qué haces despierto?"

Deki sube la mirada y mira alrededor, no hay nadie, están solos.

"Solo investigaba para nuestro trabajo..."

Tomas tu cabello y lo escurres en el suelo mientras lo escuchas hablar, asientes.

"Ya... bueno, buenas noches."

Le muestras una sonrisa leve y te das la vuelta, claro que sabes que Denki se queda mirándote atontado, pero no volteas, no lo miras, solo lo provocas. Subes a los dormitorios, te apoyas en tu puerta tras cerrarla, intentas ocultarte a ti misma tu sonrisa pero como te gusta provocarlo y jugar con él, eres coqueta, se sabe, pero su personalidad quedaba muy bien con tus coqueteos.

Denki regresa al sofá y cierra su laptop, la toma y también sube a su habitación. La luz apagada, el aire entrando por la ventana, había dejado de llover. El cuarto está un poco desordenado pero a veces él no tenía el suficiente tiempo para notar eso. Se acuesta en su cama, toma su teléfono y abre Instagram, entre la historias había una tuya, una foto de tus piernas con una luz azul, Denki se sonrojó, no hace ni minutos estaba pensando en tus muslos.

"Fuuuck."

Se dijo a sí mismo y se metió a tu perfil, nunca se había tomado realmente el tiempo de ver tu perfil. Y te apoderaste de su mente, se quedó viendo todas tus fotos, intentando contener su calor al morderse los labios, una técnica inútil. Otra vez estaba pensando en ti, en como sus manos se posaron en tu cintura, en tus labios, esos labios que se moría por besar tan solo una vez. Deja el teléfono de lado y mira al techo, se imagina tu figura, tus manos pasando por tu mismo cuerpo como si lo quisieras provocar: "veme, pero no me toques".

En su fantasía, podía verte como nunca te había visto, como te quería ver.

Denki siente su cuerpo caliente, su abdomen bajo hirviendo. Su mano, posada en su pecho, baja lentamente por su cuerpo. Se agita su respiración. Con esa mano sube su playera, empieza a desabrochar su pantalón.

EL ARTE DE ARRUINARLO TODO Stories to obsess over. Discover now