Después de todos los acontecimientos relacionados con Otto Octavius y el Superior Spider-Man, Peter por fin logró recuperar su cuerpo. Sin embargo, su regreso distaba mucho de ser el final de sus problemas. Durante el tiempo en que Otto ocupó su lugar, actuó con arrogancia, prepotencia y un enorme ego frente a las personas más cercanas a Peter, provocando que muchos de sus vínculos más importantes se debilitaran o, en algunos casos, se rompieran de manera irreparable.
Ahora, sentado en su oficina de Parker Industries, Peter reflexionaba sobre todo lo ocurrido durante los últimos meses. Otto había cometido innumerables errores, pero también había dejado algo que Peter jamás imaginó tener: una empresa de alcance mundial. Aunque no estaba acostumbrado a la vida de los negocios e incluso, por un momento, consideró desmantelar Parker Industries, pronto comprendió que aquello podía convertirse en una poderosa herramienta para hacer el bien.
Gracias a la empresa podía generar miles de empleos y, si lograba reorientar su visión hacia el beneficio de la humanidad, Parker Industries podría convertirse en un motor de innovación capaz de mejorar la vida de millones de personas. Además, la estabilidad económica le permitiría financiar el desarrollo de nuevas tecnologías y mejorar su propio traje, dándole una ventaja para combatir el crimen.
Tal vez Otto le había dejado un legado lleno de problemas y heridas difíciles de sanar, pero también le había entregado una oportunidad. Una oportunidad para reconstruir lo que se había perdido y demostrar que, incluso de los peores errores, podía surgir un futuro mejor.
Peter: Maldita sea, Otto... ¿Qué se supone que haré con todo esto?
No tuvo mucho tiempo para seguir lamentándose. La alarma de su celular sonó de repente: se estaba llevando a cabo un robo y Spider-Man debía entrar en acción.
Peter se puso el traje a toda prisa y salió por la ventana. Balanceándose entre los rascacielos de Nueva York, recorrió la ciudad hasta llegar al lugar de los hechos.
Al llegar, observó a los ladrones salir del edificio mientras disparaban en todas direcciones, obligando a la policía a mantenerse a cubierto. Sin perder un segundo, Spider-Man aterrizó sobre un tejado cercano. Apuntó con ambas muñecas y lanzó un par de telarañas que arrancaron las armas de las manos de los delincuentes.
Al reconocer al héroe, los criminales intentaron escapar. Fue una mala decisión.
Peter simplemente repitió el movimiento. Varias redes más salieron disparadas, inmovilizándolos contra el pavimento y las paredes cercanas en cuestión de segundos.
Spider-Man: Y eso, amigos, es la importancia de hacer ejercicio... aunque ustedes lo harán en el patio de la prisión.
Con el trabajo terminado, Peter se dispuso a acercarse a los oficiales para despedirse, como solía hacer después de cada intervención. Sin embargo, uno de ellos levantó la mano para detenerlo.
Oficial: ¡Alto ahí, Spider-Man! No creas que por detener a estos ladrones vamos a olvidar todo lo que has hecho durante los últimos meses.
Peter se quedó inmóvil.
Spider-Man: ¿Qué...? Oficial, escúcheme, ese no era yo. Sé que suena imposible, pero alguien tomó mi cuerpo y...
Oficial: Claro. ¿Y qué sigue? ¿Que un pulpo loco controló tu vida? Guárdate las excusas y lárgate de aquí antes de que tenga que arrestarte también.
Spider-Man: Pero...
No pudo terminar la frase.
Una botella vacía salió volando desde la multitud y se estrelló cerca de él. Poco después comenzaron los abucheos, los insultos y los gritos de personas que, hasta hacía unos meses, lo habían considerado un héroe.
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Spider-man: Renacer De las sombras
FanfictionNueva York respiraba tranquila por primera vez en mucho tiempo. Otto Octavius había cumplido su promesa. Antes de desaparecer, devolvió el cuerpo a Peter Parker, convencido de que solo el verdadero Spider-Man podía cargar con el peso de aquella másc...
