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Capítulo 1

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"𝙴𝚕 𝚏𝚛𝚊𝚜𝚌𝚘"

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"𝙴𝚕 𝚏𝚛𝚊𝚜𝚌𝚘"

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La escuela en épocas de festivales era exasperante; reuniones, pláticas, gente apoyándose mutuamente

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La escuela en épocas de festivales era exasperante; reuniones, pláticas, gente apoyándose mutuamente.

Él no estaba aquí para eso.

El aire mezclaba aromas al pasar, la salada salsa de yakisoba, el takoyaki recién hecho, y el dulzor de las crepas o dagashi. Muy a penas, pero también, el aroma a madera y materiales para manualidades de otros Stands.

El J-pop de fondo creaba un ambiente alegre reflejando así a la mayoría de estudiantes extasiados por la gran cantidad de personas que habían venido del exterior, risas lejanas, invitaciones para que se acercaran a ver sus puestos, aplausos de felicitaciones para los del club de arte, gente divirtiéndose al pescar peces con una red, y claro, nunca faltaba el tipo que se caía a medio patio cargando una caja o algo.

Ludo yacía de pie frente a una pequeña mesa desgastada, rayada y pintarrajeada en una esquina de la escuela, al frente tenía un cartel hecho a mano con cartulina y plumones, "se restaura todo menos corazones rotos ^_^" decía. No tenía un puesto grande como muchos de sus compañeros pero aprovechaba al máximo lo poco que tenía.

Un joven acababa de llegar preguntando si podía reparar un mechero, Ludo lo tomó, lo puso en la mesa y abrió una caja de herramientas para poder sacar un desarmador pequeño y unas pinzas.

Desarmó el pequeño objeto en nada, revisó el contenedor de gas y los mecanismos del mechero, luego encontró el problema: una pelusa cubriendo la salida de gas. Luego de retirar al intruso volvió a armar el encendedor y lo entregó al dueño. Cobró ¥100 por el arreglo y tamaño de la pieza.

Seee, una mesa pequeña en la esquina no estaba nada mal, la gente lo veía, le llevaba objetos rotos y él recibía dinero, suena a vagabundo pero no lo era, trabajaba honestamente y todo iba de maravilla.

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