Capítulo 1

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El método científico constaba de pasos muy claros y precisos. Observación, formulación de una hipótesis, experimentación y conclusión. Era un sistema perfecto, infalible y profundamente reconfortante para la mente del doctor Ryland Grace.

Lo que no era infalible -ni reconfortante, ni fácil de clasificar- era el sujeto de pruebas plantado en la esquina opuesta del laboratorio.

Simon permanecía inmóvil, sentado sobre el borde de una banca metálica. Llevaba puesto un atuendo desgastado, con manchas oscuras y secas de hierro oxidado aún adheridas a las costuras de la tela. Su postura era la de un hombre acostumbrado a espacios tan reducidos que el simple acto de extender los brazos se sentía como una imprudencia. Omitía cualquier tipo de conversación innecesaria, limitándose a observar el techo de la nave con una mirada vacía, pulida por años de aislamiento en la penumbra.

Ryland, por otro lado, no podía quedarse quieto. Se reajustó la tela de la camiseta sobre el pecho -un gesto inconsciente que conservaba desde los días en que administraba sus dosis de testosterona antes de la misión- y apretó el monitor táctil en su mano derecha. Se aclaró la garganta, sintiendo una gota de sudor frío bajándole por la nuca.

-Bien, repasemos el procedimiento una vez más para que no haya confusiones -dijo Ryland, forzando un tono profesional y entusiasta que resonó con demasiado eco en el habitáculo-. Como ya te expliqué, mi condición de Alfa recesivo, combinada con mi propio perfil hormonal, me hace susceptible a ciertas fluctuaciones endocrinas cuando interactúo con la presencia fisiológica de un Alfa dominante. Es pura biología, ¿comprendes? La nave es un entorno cerrado, el aire circula en bucle y... bueno, tus feromonas están saturando los sensores de filtrado ambiental.

Simon parpadeó lentamente. Giró la cabeza hacia Ryland, con sus ojos fijos en el científico. Su mirada descendió por un segundo hacia las marcas finas bajo la clavícula de Ryland que se entreveían por el cuello de la camisa, pero su expresión no mostró juicio alguno, solo la misma calma pesada de siempre.

-Por lo tanto -continuó Ryland, dando dos pasos hacia adelante mientras mostraba la pantalla del dispositivo-, este experimento es estrictamente preventivo. He configurado tres electrodos de monitoreo. Solo necesito colocarlos en tus puntos de pulso principal para registrar las variaciones de frecuencia cardíaca cuando reduzcamos la distancia física. Un par de mediciones, cinco minutos de exposición directa, y tendré la gráfica necesaria para sintetizar un neutralizador químico en el laboratorio. Simple, lógico y controlado.

Simon miró la pequeña tableta electrónica y luego los dedos ligeramente temblorosos de Ryland.

-Hazlo -murmuró la voz de Simon, rasposa y grave, acostumbrada al silencio sepulcral de su submarino.

Ryland sonrió con aire triunfante, aunque su corazón dio un vuelco involuntario. Sacó el primer sensor adhesivo.

-Perfecto. Primer punto: la arteria radial.

Avanzó los últimos pasos que los separaban. Al entrar en el perímetro inmediato de Simon, la atmósfera del laboratorio pareció volverse más densa de golpe. La diferencia entre ambos tipos de Alfas se volvió evidente de inmediato: mientras Ryland trataba de contener su agitación repasando fórmulas mentales, la presencia de Simon era una fuerza de gravedad primitiva, pesada y sofocante.

Ryland extendió la mano y tomó la muñeca de Simon.

El contacto piel con piel disparó una chispa instantánea. Un aroma denso, metálico y terroso invadió los receptores de Ryland, sobrepasando en un segundo cualquier barrera analítica. El monitor en su mano izquierda emitió un pitido agudo, mostrando una curva ascendente que rompió la escala estimada.

-Tus pulsaciones... se elevaron -alcanzó a decir Ryland, aunque su propia respiración se volvió pesada de repente.

-No son las mías las que están sonando en tu pantalla -contestó Simon en voz baja, sin retirar la muñeca, pero acortando la distancia unos centímetros al inclinarse ligeramente hacia él.

Ryland miró la pantalla. Las métricas que aumentaban descontroladamente no eran las del sujeto de pruebas; eran las suyas. La hipótesis acababa de venirse abajo en el primer paso del experimento.

Error de Medición /Bloodymary/OmegaverseHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora