Noche de luna llena, Halloween y... ¿lobos?

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Era noche de Halloween, y en esta festividad todos los niños, incluidos adultos; se disfrazan de algo. Los gemelos Kaulitz, en este día se disfrazaron de hombres lobo.  Y se preguntarán: ¿por qué? Ellos dicen sentir una "profunda conexión" con estos míticos y tan mencionados seres de fantasía. Puede que incluso sea la fantasía sexual de Bill, lo cual es... raro e incluso turbio de alguna manera; pues eso es lo que le dicen Georg, Gustav y Tom.

Bill y Tom no saben que ese mismo día, mientras la luna llena, la noche de Halloween y la exploración a la casa abandonada se avecinaba. Estaban cada vez más cerca de descubrir sus verdaderos orígenes y saber que no eran 100% humanos.

—Bill, Bill, Bill. Te dije una y mil veces que estuvieras listo antes de las 5 de la tarde, pero como siempre te pasas mis palabras por donde no te pega el sol, méndigo niñato  —reprochaba Tom, luego de decirle a Bill por más de tres veces que estuviera listo antes de las 5, pues ellos saben que pasada esa hora, los mocosos de la cuadra se empiezan a amontonar frente a la puerta de su casa.

—Que sí, "mamá", ya estoy listo, ¿acaso no ves lo mucho que me arreglé? Obviamente necesitaba bastante tiempo, no como tú —contestaba Bill, ante el tono brusco, y un "tanto" mandón de su hermano gemelo. Y sí, los gemelos iban guapísimos, con sus disfraces de hombres lobo, aunque el traje de Bill, en sí, era un tanto provocativo, cumplía con la función de ser disfraz de esta época tan esperada y animada.

Los gemelos luego de su "hermosa" plática fraternal salieron de su casa, hacia la cuadra donde Gustav y Georg vivían. Aunque los G's no vivían tan lejos, pues Georg y Gustav vivían a tan solo dos casas de distancia.

—¡Gustav, Georg! ¡Amigos, cuánto tiempo! —saludaban los gemelos, con entusiasmo en sus voces; luego de ver a sus amigos después de "mucho tiempo" (en realidad solo 1 día).

—¡Hey!, ¿listos para pedir dulces, ¡y asustar a los niños pijos!? —decía Georg con emoción, aunque tuviera ya 23 años, seguía siendo el más "inmaduro" de los cuatro.

—Que no Georgita, no. Que tú quieras pedir dulces no quiere decir que todos queramos — decía Gustav, el más maduro de todos ellos.

—Georg, querido amigo —mencionaba Tom, con un tono de voz un tanto... irónica, colocando el brazo alrededor de los hombros de Georg—,ya no eres un niño para andar pidiendo dulces. Y bien sabes como te pones cuando comes demasiados dulces —advertía Tom. Y cierto que Georg se convertía en otra persona cuando comía azúcar ¡nunca se controlaba!

—Si Geo, es cierto, ya no somos niños para estar pidiendo dulces. Y sabes que si nos disfrazamos es para asustar a los niñatos esos  —remataba Bill, pues era cierto, los adultos de la cuadra ya no les daban dulces, pues decían que eso era de inmaduros. 

Gustav, Georg, Tom y Bill; tenían el plan de ir a la casa abandonada que estaba a las afueras de la ciudad. Pues se decía que en luna llena aparecían hombres lobo, y es por eso que los Kaulitz decidieron disfrazarse de ello para "manifestarlos".

Los chicos salieron de la colonia, pasadas las 10 de la noche, pues para llegar a dicha casa eran dos tristes horas de camino. Iban "tranquilos", pues tenían miedo de beber demasiado, y provocar un percance vehicular. Lo curioso es que mientras iban en el carro, los gemelos iban viendo sombras de caninos y sintiendo un "instinto" nuevo por así decirlo, algo que a Georg y a Gustav, no les pasaba, lo cual dejó con un muy mal sabor de boca a Tom y a Bill. Lo que hacía que cada rato que pasaba, se arrepintieran de ir a dicho lugar.

Llegaron por fin a su destino tan esperado. Y como si de unos cazadores de fantasmas profesionales se tratara, iban demasiado preparados pues llevaban: Linternas, dispositivos electromagnéticos (para ver el nivel de energía fantasmagórica en la casa), velas, entre otras cosas que quizás, no les servirían de nada.

Al caer la Luna LlenaCerita yang buat anda obses. Terokai sekarang