Capitulo 1

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En el pueblo había ranchos que todos conocían. Cada uno tenía sus propios rumores: unos buenos y otros malos.

El Rancho Verstappen Pérez era el más humilde, pero eso no quería decir que no fuera poderoso. Al contrario, era uno de los más grandes y de los que tenían más tierras.

Pero antes de que el señor Max se casara con el señor Sergio, todo era diferente en ese rancho. Max Verstappen, el dueño del rancho, era reservado; siempre se la pasaba serio, sin hablar más de lo necesario con cualquier persona. Decían que siempre estaría solo, pues no se le veía intención de tener esposa o formar una familia.

Cuando tenía que salir al pueblo, era cortante y grosero. Por esa razón tenía muy mala fama entre los pueblerinos.

Hasta que llegó Sergio. Gracias a él, Max empezó a dejar de ser tan serio y, por primera vez en mucho tiempo, se le veía feliz. A los pocos meses, Sergio y Max anunciaron su boda. Invitaron a todos: amigos, familiares y a las demás personas que conocían en el pueblo.

Sin duda, fue la boda del año. En la entrada de la iglesia había un arco floral con las flores favoritas de Sergio. Max supo combinarlas tan bien que el resultado fue espectacular. Dentro de la iglesia había una decoración clásica, elegante y sencilla. El camino hacia el altar estaba cubierto de pétalos de rosas blancas dispersos por el suelo. Al llegar al altar, ambos dieron el "sí" y sellaron su promesa con un beso lleno de amor y de promesas que, por supuesto, cumplirían.

Su primer hijo fue Patricio. Ambos estaban felices, y todo el pueblo también celebró la llegada del primer hijo de la familia Verstappen Pérez.

El segundo fue Franco, quien nació cuando Patricio tenía seis años. Patricio era el más feliz por tener un hermano menor.

Cuando Franco cumplió dieciocho años, decidió irse al extranjero para estudiar. Así, Patricio se quedó en el rancho, trabajando y dando órdenes a los trabajadores, comenzando oficialmente con su papel de patrón y futuro dueño del rancho.

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Por otro lado estaba el Rancho Sainz Leclerc... Nadie sabía mucho sobre el matrimonio de sus dueños. Solo se conocía que su boda había sido bastante íntima, con la presencia únicamente de sus amigos y familiares.

Lo que sí sabía todo el pueblo era sobre las donaciones que el rancho hacía a las escuelas y hospitales de la región, además de conocer a sus dos hijos.

Lando Sainz Leclerc era el mayor. A él y a su hermano Oliver siempre se les veía en las cantinas o en los rodeos. No era que fueran irresponsables; según sus propias palabras, tenían que divertirse antes del matrimonio. Patricio, que compartía la misma idea, siempre los acompañaba, pues también quería disfrutar su juventud antes de quedar atado al matrimonio.

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El Rancho Webber era el hogar del señor Mark Webber y de su único hijo, Oscar Webber.

Mark se había casado con Sebastian Vettel, el maestro del pueblo. Sebastian era muy querido por todos, y fue precisamente esa gentileza la que enamoró a Mark. Simplemente lo amaba.

Cuando se enteraron de que tendrían a Oscar, su primer hijo, fue motivo de celebración para todo el pueblo. Ellos eran los más felices.

Pero la vida parecía estar en su contra.

Durante el parto, Sebastian perdió mucha sangre. El médico hizo todo lo que pudo, pero no fue suficiente.

Mark quedó destrozado, pero tenía que cuidar y proteger a Oscar. Desde ese momento, su hijo se convirtió en su única prioridad, en el sol que iluminaba cada una de sus mañanas.

Ahora que Oscar tenía dieciocho años, era una copia de Sebastian. Era gentil, tenía un corazón de cristal y era muy sensible. Pero eso no lo hacía débil; al contrario, era inteligente y capaz de lograr todo lo que se proponía.

Y Mark estaba profundamente orgulloso de él.

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El Rancho Hamilton Russell era uno de los más queridos del pueblo.

Su boda fue perfecta para ellos. En la iglesia estaban presentes todos sus amigos y familiares. Después de la ceremonia, ambos se fueron a celebrar con un picnic en un inmenso prado. Había un pequeño pastel, perfecto para los dos, y una botella de whisky. Para ellos no hacía falta nada más. Vivían dentro de su propia burbuja de amor, una que nadie podría romper.

Al poco tiempo nació Kimi, su único hijo, a quien amaban y consentían demasiado.

Kimi era muy cercano a Oscar. Siempre se les veía juntos por el pueblo: caminando por el mercado, paseando por la plaza o simplemente disfrutando de la compañía del otro. Se llevaban muy bien.



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Olaaaaaa

¿Como están?

una enorme disculpa por no haber subido nada y espero les guste esta historia
Oki si los amo.

una enorme disculpa por no haber subido nada y espero les guste esta historiaOki si los amo

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⏰ Last updated: Aug 05 ⏰

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