9 de Junio

105 19 3
                                        

La llegada a México estaba yendo sorpresivamente bien: Brian Gutiérrez no había presentado problema alguno en el momento que su equipaje fue recibido y revisado por el personal del aeropuerto, ni tampoco cuando tuvo que presentar su pasaporte y abordar el avión que lo llevaría desde Chicago hasta Ciudad de México— más importante aún, se guardó el tiempo y molestia de tener que declarar impuestos extras ante aduana al llevar una maleta que contenía dentro una consola Steam Deck nueva, sellada y rodeada de un montón de dulces y botanas estadounidenses que eran un regalo para su primo, Gilberto Mora, quien le había pedido insistentemente a Brian llevarle dulces cuando visitara México;

El país había sido anunciado como sede para el mundial de la FIFA al igual que Estados Unidos, donde Brian actualmente residía, pero al estar recién graduado de la universidad y tener planes activos de mudarse al otro país, quería aprovechar la visita; divertirse y darle un vistazo a varios departamentos que podría rentar en la Ciudad de México ahora que tenía sus ahorros y total libertad de su tiempo; además, pese a haber nacido en Chicago, él amaba México; sí, sólo había visitado el país una vez cuando era adolescente y quizá su español no era el mejor, pero se identificaba totalmente como un mexicano y estaba orgulloso de sus raíces, por lo cual estaba más que feliz de poder visitar nuevamente y avanzar en su proceso de mudanza.

No era el vivir un mundial con México como sede por primera vez ni el avanzar con su mudanza lo que le tenía tan feliz— sí lo hacía, pero mayormente su ánimo alto se debía a que visitaría a su primo: el pequeño Morita. Brian lo había conocido cuando visitó por primera vez y el niño rápidamente se había convertido en un vínculo muy cercano para él, como si fuera su hermanito pequeño; ambos eran hijos únicos y se habían llevado muy bien aún con su diferencia de edad desde el principio; sí, tenían más primos por parte de sus otras familias, pero no eran tan cercanos a ellos pues la mayoría ya contaba sus propios círculos sociales de los cuales no salían, vivían en otros estados del país o residían también en Estados Unidos como Brian, por lo cual el contacto con ellos no era tan usual ni tan cómodo como el que ellos dos mantenían.

Era por eso que Brian le había comprado una consola portátil de videojuegos como regalo de cumpleaños adelantado, además de los dulces que el pequeño le había pedido— bueno, no tan pequeño ahora, Gilberto tenía actualmente diecisiete años y no nueve como cuando Brian lo había conocido, pero seguía siendo su hermanito.

El ojiverde esbozó una pequeña sonrisa de lado ante el pensamiento de sorprender a Gil con la consola portátil y las botanas que le había pedido: ya podía imaginarse la sonrisa llena de emoción del adolescente.

Brian se reclinó hacia atrás, acomodándose un poco en su asiento y después miró a través de la ventana del avión, notando cómo el cielo se había tornado más oscuro y el sol se había ido; en su lugar podía notar como la noche llegaba de poco a poco, pintando el cielo con un mix de colores: azul, blanco y naranja; debajo de este ya comenzaban a aparecer edificios con luces encendidas, dándole la bienvenida a la noche e indicándole a todos a bordo que ya habían llegado a México, que ahora sólo sería cuestión de aterrizar y pasar por todos los procesos necesarios en el aeropuerto para poder pisar tierras mexicanas.

Encontrando agradable la vista que tenía desde su ventana, Brian aprovechó y tomó una foto. Inmediatamente encendió los datos móviles de su celular y decidió subir la foto a su Instagram, anunciando a todos dónde se encontraba.

 Inmediatamente encendió los datos móviles de su celular y decidió subir la foto a su Instagram, anunciando a todos dónde se encontraba

Oops! This image does not follow our content guidelines. To continue publishing, please remove it or upload a different image.
You've reached the end of published parts.

⏰ Last updated: Aug 04 ⏰

Add this story to your Library to get notified about new parts!

¡Oye, Armando! || HORMIANStories to obsess over. Discover now