Introducción

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El motor del auto ronroneaba mientras avanzaba por calles que me eran demasiado familiares. Afuera, los edificios y las veredas que recorría de chiquita pasaban como un desfile de recuerdos que me encogían el pecho. Con los auriculares puestos, la música alta, dejé que la nostalgia me invadiera mientras miraba por la ventanilla.
Cuando doblé en la esquina de mi antigua casa, me detuve un segundo. Todo estaba igual: las paredes, el jardín, las sombras de los árboles... y de repente, un montón de recuerdos me golpearon de golpe.

°Catorce años atrás°

Liam estaba sentado en la hamaca de madera que habíamos hecho hace unos años y mi papá nos ayudó a colgar en ese árbol.

Cuando salí por la puerta trasera él me vio al instante y se acercó rápidamente a ayudarme con la bandeja que traía en mis manos, ya que sabía que en cualquier momento las galletitas Bagley y el jugo de limonada terminarían en el piso.

Llevó la bandeja a la vieja mesa de piedra que había a un lado del árbol.

Me senté a su lado, agarré una chocolina y la mordí, estaba a punto de comer la otra mitad, pero de pronto Liam agarro mi mano y se comió mi galletita.

-¡Ey!, hay más galletitas tonto, esa era mía, le voy a contar a mamá. -me levanté con la intención de irme dentro de casa, pero me agarró de la cintura y empezó a hacerme cosquillas -¡Basta! JAJAJA ¡Para! JAJAJA.

-¿Dónde aprendiste a hablar así enana?

-¡Para! JAJAJA.

-Dime.

-¡Esta bien! -detuvo las cosquillas, yo estaba sentada encima de él, espero a que hablara mientras yo me secaba las lágrimas de risa-Mis compañeros hablan así, no es para tanto.

-Vale. -Se quedo mirándome unos segundos y yo no entendí porque, ya quería tomar la limonada que preparo mamá-Eres preciosa Cami, jodidamente tierna.

-¡Oye, eso es una mala palabra! ¡Luego me dices a mí! -empezó a besarme toda la cara y me hizo reír.

-No es tan mala palabra. -detuvo los besos-Me toca a mí. -Se señaló la mejilla, me reí y le di un beso donde dijo.

°Siete años atrás°

Hoy era mi cumpleaños, cumplía catorce años, ya era adolescente. Estaba emocionada y asustada a partes iguales, emocionada porque ahora era grande e iba a poder salir con mis amigos cuando quiera y asustada porque tenía sentimientos confusos por mí mejor amigo. No entiendo bien mis sentimientos, lo único que sé es que ya no me gustaba que me viese como su hermanita. Encima el ahora tiene novia, y ella es re linda, no es que yo sea fea pero ella es muy linda.

Ya me caía mal, el ya no se juntaba conmigo tanto como antes y dudaba que a su novia le caiga bien, quizás le prohíba hablarme. O quizás tengo que dejar de ver tantas películas.

-Camila, baja mi amor, llegó tu tía. -Mi corazón se aceleró, fui corriendo a mi tocador.

-¡Voy! -me retoque el gloss de brillitos que me regalo mi mamá y me acomode el pelo, me mire al espejo y vi que estaba perfecta, quizás le gustaría, y si no que se joda.

Bajé las escaleras rápidamente y ahí lo vi a él. Traía el pelo castaño mojado y despeinado, una camisa blanca fuera del pantalón negro y unos zapatos del mismo color.

Me mordí el labio disimuladamente, ¿Como podía ser tan jodidamente hermoso?, el me vio y sonrío, casi bajo corriendo a bes... Abrazarlo, casi.

Baje a velocidad normal, salude a Andrea y a Javier, la mejor amiga de mi mamá y su esposo, que eran como mis tíos prácticamente. Al lado de Liam estaba mi pesadilla, su novia, ¿Sería tan mala como creía?

Antes de perderteCerita yang bikin terobses. Temukan sekarang