El amanecer bañaba con tonos dorados las aguas del Reino Mar.
Desde lo alto del balcón del palacio, Jeon Jungkook observaba cómo decenas de embarcaciones abandonaban el puerto principal mientras las gaviotas sobrevolaban el inmenso océano.
El Reino Mar era conocido como el más rico del continente.
Sus puertos conectaban con los demás reinos, sus comerciantes cruzaban mares desconocidos y su ejército naval era el más poderoso de los cinco.
Pero, a pesar de toda aquella prosperidad, existía un lugar al que ninguno de sus barcos podía acercarse.
El Reino Colmillo.
Una frontera prohibida desde hacía más de veinte años.
-Su Alteza.
Jungkook no apartó la mirada del horizonte.
-¿Qué ocurre?
-El rey lo espera en el salón principal.
Con un ligero suspiro, acomodó la espada que colgaba de su cintura y caminó por los enormes pasillos del castillo.
A diferencia de muchos príncipes, Jungkook no disfrutaba usando coronas ni capas pesadas.
Prefería ropa cómoda para entrenar, montar a caballo o practicar con la espada.
Porque un rey debía saber gobernar...
Pero también defender a su pueblo.
Al abrir las puertas del salón principal encontró a los ministros reunidos alrededor de una enorme mesa de madera.
En el centro había un mapa del continente.
Los cinco reinos.
Mar.
Colmillo.
Jardín.
Sol.
Y Cumbre.
-Llegas tarde -comentó el rey sin levantar la vista.
Jungkook sonrió apenas.
-Solo cinco minutos.
-Sigues siendo impuntual.
-Y usted sigue exagerando.
Algunos ministros soltaron una risa nerviosa.
Solo Jungkook podía responderle así al rey sin terminar castigado.
Su padre negó con la cabeza antes de extenderle un pergamino.
-Dentro de tres semanas se celebrará la Reunión de los Cinco Reinos.
Jungkook rompió el sello y comenzó a leer.
El encuentro se realizaría, como cada año, en el Reino Cumbre.
Todos los reyes y herederos debían asistir.
Incluso...
Colmillo.
Su expresión cambió por completo.
-Así que ellos también irán.
-Sí.
El salón quedó en silencio.
Nadie pronunciaba aquel nombre con tranquilidad.
Después de tantos años, la enemistad entre Mar y Colmillo seguía siendo la única grieta que dividía al continente.
Los otros tres reinos mantenían una excelente relación.
Intercambiaban productos, organizaban festivales y celebraban reuniones con frecuencia.
Pero cuando se trataba de Mar y Colmillo...
Todo cambiaba.
-¿Debo recordarles por qué no confiamos en ellos? -preguntó uno de los generales.
-No hace falta -respondió Jungkook con calma.
Había escuchado esa historia desde que era un niño.
Según los registros de Mar...
Había sido el Reino Colmillo quien rompió un antiguo pacto y culpó injustamente a su familia.
Mientras que, según Colmillo...
Los verdaderos traidores eran los habitantes del Mar.
Dos versiones.
Una sola verdad.
Y nadie sabía cuál era.
-Jungkook.
Levantó la mirada hacia su padre.
-Quiero que seas prudente durante la reunión.
-Lo seré.
-No provoques al heredero de Colmillo.
Una pequeña sonrisa apareció en los labios del príncipe.
-¿Y si él me provoca primero?
-Ignóralo.
-Eso será difícil.
El rey dejó escapar un largo suspiro.
Conocía demasiado bien a su hijo.
Era respetuoso cuando la situación lo requería.
Pero también orgulloso.
Y jamás permitía que alguien lo menospreciara.
-Puedes retirarte.
Jungkook hizo una leve reverencia y salió del salón.
No regresó a su habitación.
Sus pasos lo llevaron directamente al campo de entrenamiento.
Los soldados, al verlo llegar, dejaron de practicar.
-¡Su Alteza!
-Continúen.
Tomó una espada de madera y señaló al capitán de la guardia.
-¿Un combate?
El hombre tragó saliva.
-Con gusto.
Cinco minutos después...
El capitán estaba de rodillas, jadeando.
Jungkook le ofreció una mano para ayudarlo a levantarse.
-Has mejorado.
-Sigo sin poder vencerlo.
-Porque dudas demasiado.
-¿Y usted nunca duda?
Jungkook guardó silencio durante unos segundos.
Luego miró hacia el norte.
Hacia el lugar donde comenzaban las montañas que separaban Mar de Colmillo.
-Solo de una cosa...
-¿Cuál?
-De si realmente nuestros reinos son enemigos por decisión propia... o porque alguien quiso que lo fueran.
Aquellas palabras quedaron suspendidas en el aire.
Era la primera vez que Jungkook cuestionaba una historia que llevaba generaciones transmitiéndose.
Muy lejos de allí...
En el Reino Colmillo...
Kim Taehyung observaba el mismo horizonte desde la cima de una torre.
Sin saberlo...
El destino acababa de empezar a mover sus piezas.
Y muy pronto, los caminos del príncipe del Mar y el príncipe de Colmillo se cruzarían por primera vez.
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EL ÚLTIMO PACTO_ KOOKTAE
Science FictionCinco reinos. Una sola promesa. Un odio que ha sobrevivido durante generaciones. Durante años, los reinos de Cumbre, Jardín y Sol han vivido en paz, comerciando y celebrando juntos. Sin embargo, dos reinos continúan divididos por una vieja herida qu...
