Hubo una vez un joven cansado de los tonos grises de la vida. Un día decidió caminar hasta un inmenso campo de flores, donde el mundo parecía haberse olvidado de la tristeza. Había flores de todos los colores imaginables, y el joven no deseaba llevarse ninguna. Solo quería contemplar aquel lugar.
Pero entonces algo llamó su atención.
Entre miles de flores había una rosa distinta a todas las demás.
Era pálida.
Estaba cubierta de espinas.
Y sus pétalos caían lentamente, como si la vida la estuviera abandonando poco a poco.
La curiosidad pudo más que la prudencia.
El joven comenzó a acercarse con cuidado, esquivando las espinas lo mejor que podía, aunque era imposible evitarlas todas. Una de ellas terminó cortándole la mano.
Sin embargo...
Cuando estuvo lo bastante cerca ocurrió algo que jamás habría imaginado.
Respiró su aroma.
El dolor del corte desapareció al instante.
Sus pupilas se dilataron.
El tiempo pareció detenerse.
Jamás había sentido algo tan profundo, tan cálido y tan imposible de describir. Era como si aquel aroma hubiera conseguido pintar de color un mundo que hasta ese momento siempre había visto en blanco y negro.
El joven dio unos pasos hacia atrás.
No por miedo.
Sino porque acababa de experimentar algo que escapaba a toda lógica.
Mientras se alejaba, no podía dejar de hacerse una única pregunta.
¿Qué misterio ocultaba aquella rosa?
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El cuento de una rosa
عاطفيّةUn joven harto de los tonos grises de su vida cotidiana quiso ir a disfrutar de los tonos vivos que aportaba aquel campo de flores pero vio una rosa, una rosa plagada de espinas y a la que se le caían los pétalos, no tenía intención de quedarse con...
