AU empresarial
El restaurante L'Étoile había Sido cerrado exclusivamente para la dinastía cooperativa de esa noche. Afuera, tras las puertas de cristal y aquellas cortinas de seda, los flashes de los reporteros iluminaban el pavimento mojado por la lluvia de la ciudad. Para la prensa, el evento era el inicio de una tregua comercial; para los directivos, era un frío y calculado control de calidad.
El motivo real detrás de esa maldita "cita" no era limar asperezas entre dos de las firmas más poderosas del mercado, sino poner a prueba a sus líderes. Querían evaluar si el jóven y estratégico director de la corporación del Régimen, Ash, y el heredero directo del imperio empresarial del Norte, Aldo, tenían la capacidad de mantener el control bajo la presión del otro bando.
Aldo estaba sentado e la mesa principal, con la espalda rígida corta la silla de terciopelo. Llevaba un traje de diseñador gris Oxford impecable, las gafas perfectamente acomodadas sobre el puente de la nariz y una expresión que destilaba un fastidio absoluto.
Mira de reojo su copa de vino, conteniendo la respiración cada vez que recordaba las palabras de su padre, el magnate Vegetta, antes de salir de la sede central: ─Tus hermanos habrían cerrado ese trato en cinco minutos sin dudar, sin chistar, sin doblegarse ante las miradas de terceros, Aldo. No dejes a la familia en ridículo"─.
La sombra de su familia era un peso insoportable. Sus hermanos eran figuras de temer en el medio empresarial: Personas jóvenes, duros, territoriales, directos y agresivos que aplastaban a la competencia sin dudar.
Aldo, por el contrario, prefería el análisis y la prudencia, lo que en el lenguaje del mundo de dónde venía se traducía como "debilidad". Por eso estaba ahí, actuando como el cordero de sacrificio en una cena pública para demostrar que era apto para el futuro puesto. Y para colmo, su contraparte era el tipo que más aborrecía en el sector.
Los murmullos de los socios sentados en las mesas contiguas cesaron cuando las puertas del restaurante se abrieron.
Ash entró al lugar destilando una confianza que a Aldo le revolvió el estómago. Vestía un traje negro a medida, sin corbata, con los primeros botones de la camisa morada abiertos de manera casual pero calculada.
A diferencia del chico de lentes, Ash había aceptado la propuesta de inmediato. Lleva meses observando los movimientos de Aldo en las juntas de las bolsas; admiraba en secreto su inteligencia, su meticulosidad y esa forma tan pulcra de resolver los conflictos financieros. Para Ash, está farsa pública no era un castigo, sino la oportunidad perfecta para acercarse al hombre detrás de la armadura corporativa.
─Buenas noches, Señor Geo ─saludó Ash, arrastrando las palabras con una sonrisa ladina mientras tomaba asiento frente a él.
Aldo ni siquiera le devolvió la sonrisa. Mantuvo la mirada fija y cortante.
─Ahórrate las formalidades, Ash. Los fotógrafos ya tomaron las fotos de la entrada. Solo siéntate, finge que hileras mi presencia y terminemos con esta ridiculez lo más rápido posible.
─Qué agresivo ─comentó el de piel morena, apoyando los codos en la mesa y entrelazando sus dedos, sosteniéndole la mirada con absoluta calma─. Tu padre y tus hermanos están muy al pendiente de esta "cita" nuestra, ¿sabías? Si muestras esa cara de pocos amigos, van a pensar que la zona de el Régimen te está ganando el terreno antes de que traigan la entrada.. y ni hablar del postre ─se apoyo más en la mesa con una sonrisa más visible en el rostro─.
Aldo apretó la mandíbula hasta que le dolió. La sola mención de su familia activó sus alarmas.
Durante las dos horas siguientes, la cena fue un campo de batalla silencioso. Aldo atacaba con comentarios ácidos, ironías corporativas y una distancia gélida, asumiendo que Ash solo era un arribista buscando colgarse del apellido de su familia.
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Aldash / Monkeyglitch (#Glitchravenweek 2026)
FanfictionHistorias conforme a los temas de la Semana Glitchraven. Para aquellos migajeros de esta ship que no morimos, solo esperamos desde las sombras. *NO INVOLUCRAR A LOS CC*
