Sea indiferente lo que yo piense o lo que se me atraviese, quisiera estar en ese momento tan cautivo y elocuente. Porque existe algo en mi que es más fuerte de lo que uno podría imaginarse, es que yo me encierro en estas cuatro paredes que son mi yo y mi mente. Algunos han intentado romper esta barrera, por momentos he pensado que lo han logrado. Sin embargo es como si el tiempo tomase carrera y yo siguiese con este corazón bombeando. Esperando que de alguna manera u otra, se detuviera para darme una sensación de que alguna vez estuve viviendo. Aquello que era tan ameno se volvió ajeno y por más que luche por el control de cuyas voces se fueron de mi ser apropiando, sigo atrapado en esas paredes que de día son mi cura mientras que por la noche son mi veneno. A veces me pregunto si es recíproco esto que siento, pero tengo miedo a ser rechazado o más bien a ser juzgado. Porque si bien me quiero yo sé que lamento el hecho de que existo y ya no basta con la simpleza de ser escuchado. Aunque tal vez me confunda un poco en esto que siento y es que el vaivén de emociones siempre fue una mala costumbre que otras personas han habido presenciado. No me nace lo vil, pero he notado la hostilidad de muchas personas conmigo a lo largo de mi existir. Como mencioné antes no me nace aunque sí de manera sutil, he notado en mi comportamientos dañinos hacia otros que yo sé que no son más que copias de aquello que un antes me hizo sufrir. Mucho tiempo me he preguntado, cómo alguien como yo podría dañar a alguien. Por el contrario preferiría dañarme antes a mi he de haber jurado, sin embargo mientras en mis planes estaba hacer el bien. Las cosas salían mal una y otra vez como si mi mente me estuviese malas pasadas jugando, mientras tanto retumbaban todas las palabras del pasado en el tren. Cuyo viaje dio un aterrizaje al azar como si se tratase de un dado, nunca imaginé terminar en sus brazos viendo como en sus ojos lágrimas caen. Me vuelvo de pronto un adulto siendo castigado, por el poder de aquellas voces que dicen lo que ven y no lo que realmente está pasando.
Creo que me encuentro solo dentro de este mundo a la vez pequeño, que las personas me pasan por encima cada vez que mi voz quiere soltar algo. Tal vez mi creencia sea errónea, sólo sea un mal de época y se me pase al año. Pero qué pasa si me quemo con fuego, si aprendo de ello y me doy cuenta de que en realidad no lo vuelvo a hacer solo porque le temo a hacerme daño. ¿Eso quiere decir que le temo al dolor y no a la muerte? Pero como no temerle a la muerte, si es supervivencia básica humana pensé. Aunque por otro lado se lo deje muchas veces a la suerte y mis intentos fallidos no fueron más que pequeños tropiezos. Imagina por un momento que das colapso entonces el silencio se hace presente, ya no te preocupas por quienes estén a tu lado ni por tus ojos llorosos. Ya no te preguntas "¿alguna vez le importé?" Simplemente atrás lo dejamos. De todas maneras no es sorpresa que la tragedia fue anunciada paso por paso como una receta de cocina y es que si no digieres bien la comida entonces la desechamos.
Quisiera volver a esos brazos y sostenerlos con mucha fuerza, la que no tuve en ese momento. La que me llevó años, aunque sea un caos mi cabeza, sé que puedo pisar sin caer de nuevo en el mismo pavimento. Porque pude ver a través de esos ojos, el dolor que sentías con suma certeza, mientras procesaba como decirte que lo lamento. Hace tiempo que te has ido lejos y el sentimiento que me queda es de añoranza, si tan solo pudiese revivirlo hubiese estado más atento. Tus pasos eran silenciosos y así alguien como yo no avanza, porque me quedé perplejo con tanto aspaviento. Mis pies están doloridos y es que corren hacia alguien que ya no tiene una causa ¿tan solo podrías hablarme telepáticamente? Ahora el rocío cae en mis manos y pienso en desde cuando para ti la vida fue una amenaza, si acaso yo tuve la culpa dentro de esos recuerdos del fragmento.
Con el tiempo me di cuenta de tu cercanía con las malas energías, de esas personas que decían ser tus amigas. No estuvieron allí para cuando realmente mal te sentías, pero vos sabías que con fuego jugabas. Siempre supiste lo que te convenía pero nada hacías, es como si hubieses nacido para nadar entre sirenas. A cada una de ellas las observabas, pero encontrabas atracción en la mediocridad de cada una de sus palabras.
Si te digo que te amo porque te amé y lo sigo haciendo, ¿es demasiado tarde? Si lo hago aunque ya no puedas besarme y lo hago anhelando, ¿es muy cobarde? No, yo sé muy en lo profundo que una parte de ti existe conmigo. Después de todo eras para mi lo más cercano, aunque por un tiempo fuiste para mi como un enemigo. Pues discutimos lo suficiente como para que no, encuentro la belleza dentro de ese caos sin embargo. Porque después de todo fuiste una señal del destino, lo que me llevó a pensar que podría recobrar vida contigo.
Es todo tan confuso pero me maravillo por ello, porque ahora caminas junto a mi de nuevo, como si nada hubiese pasado. Aunque solo pueda verte yo, siento que contigo me elevo, es amanecer hasta anochecer a tu lado. Por más que las personas a mi alrededor crean que estoy enloqueciendo, han de desconocer nuestro secreto. Ninguna persona va a entender la llama que entre nosotros está creciendo, nadie va a ver como poco a poco se propaga hasta desvanecerse por completo. No dejaré que pase amor de mi eterno mundo, estará junto a nosotros cada parte de nuestro esqueleto. Ardamos en esta pasión, amando el pasar del tiempo que nos lleve esta jugada maestra. Siempre creí dentro de tu tren ser un peón, ahora me encuentro reinando la vida que ahora es nuestra.
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Lo que callamos dentro de las llamas que nos abrazan
PoesíaEn este cuento corto te encontrarás con un protagonista que se encuentra en controversia con la vida misma, con el tiempo se encuentra bajo la premisa de un secreto.
