𝑬𝑵 𝑫𝑶́𝑵𝑫𝑬 Armando González se encuentra con una superestrella en el partido inaugural del Mundial 2026.
𝑬𝑵 𝑫𝑶́𝑵𝑫𝑬 Ainara Casstillo charla con un futbolista y se queda con las ganas de saber más.
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Hoy era el gran día. Banderas de colores, camisas negras, blancas y verdes rodeando el Estadio Azteca; música, fiesta, gritos y alcohol acompañarían esa velada tan llena de emoción.
Pues, ¿quién no lo haría? Un mundial en casa es algo imperdible, tan imperdible que Armando González estaría en banca aquel día, rezando que el Director Técnico decidiera meterlo a jugar, porque al parecer éste no tenía ningún plan de que el joven prodigio jugara como titular en el partido inaugural México contra Sudáfrica.
—Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre... —Armando estaba arrodillado rezándole a Dios, cuando termina su oración con una petición directa—. Por favor, Dios, déjeme entrar a jugar aunque sea un minuto, yo sé que debo ser agradecido con estar dentro de la selección pero por favor, es lo todo que pido. —Fue lo único que Armando pudo decir antes de que llegue Brian con Piojo a interrumpir la burbuja religiosa que quedaba dentro de los vestidores.
Piojo sosteniendo una bocina con los suficientes decibeles para romper una copa de vidrio, dice:
—Carnal ya deja esa cara de muerto y mejor ve a buscar al profe Aguirre —soltó mientras dejaba sus cosas en su espacio asignado dentro de los vestidores.
—Ah chinga, ¿y ustedes dos no acaban de entrar? ¿Por qué no fueron a buscarlo si tantas ganas tienen de hablar con él? —dijo Armando de broma y con cierta flojera por salir a buscar al Vasco.
—¿No ves que traemos el ambiente? Ya era demasiado ruido entrar a buscar al profe, además estamos bien sudados, ¿qué tal que nos mete a banca ahorita que entremos? —responde Brian dejando escapar una risa.
Armando se levantó suspirando y sintiéndose ligeramente mal al ver cómo sus compañeros sí entrarían al partido. Sin embargo, se peinó un poco y antes de abrir la puerta de los vestidores voltea a ver a sus compañeros.
—Pero a la siguiente van ustedes, ¿oyeron?
—¡Sí chef! —respondió Piojo de broma, logrando sacarle una pequeña carcajada a Armando.
Armando caminó hacia los camerinos que tenían escrito "DT: Javier "Vasco" Aguirre". Tocó la puerta una primera vez, dándose cuenta que estaba sonando música muy... moderna.
—Hmm, qué raro. No sabía que al Vasco le gustaba Emilia —soltó una risa al imaginar a su profesor arreglándose para el primer partido de un mundial escuchando Latin Girl de Emilia.
Armando tocó la puerta esta vez más fuerte hasta que abrió una chica morena de pelo rizado de complexión delgada y unas pecas que a pesar de la notoria base de maquillaje seguían visibles a los ojos del futbolista.
—Ehhh... ¿está el...? —Armando se puso nervioso al ver a la chica enfrente de él. Evidentemente no era la primera vez que Armando lidiaba con mujeres atractivas, pero es que ella no era atractiva, ella quitaba el aliento.