𓍼 manager

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— ¿hablas en serio? – preguntó incrédulamente aquel chico de cabello anaranjado entrando a los vestidores del gimnasio.

— ¡no pueden cancelar el entrenamiento!, ¿qué culpa tenemos nosotros? – esta vez reclamó el chico que iba a la izquierda de Na Jaemin, un chico bastante atractivo y demasiado astuto para todo el instituto; chicas y chicos están perdidamente enamorados por el, ¿y el?, ni los hace en vida.

— voy a resolverlo renjun, como siempre lo hago – dijo guiñándole el ojo al chico de cabello largo y negro, este solo bufo ante la no sorprendente actitud de Jaemin.

Jaemin salió de los vestidores sin ser seguido por nadie, sus compañeros sabían que él hablaría con el entrenador y si es necesario con el capitán del equipo de básquetbol para hacer jornadas justas del auditorio.

— ¡entrenador! – gritó una vez viendo al pelirrojo saliendo del baño, ni siquiera le dio privacidad, que irrespetuoso pensó el castaño oscuro.

— jaemin, que bueno que me buscaste, me evitaste buscarte yo a ti – dice sonriendo tiernamente como siempre hace aquel coach, el menor solo pudo hacer una expresión notoria de confusión, Jaemin podría callarse la boca pero su rostro te lo diría todo en un microsegundo. Aunque digamos que tampoco es muy prudente.

— lo buscaba para comentarle que el equipo de básquetbol ya está entrenando en la cancha, ¡no es justo! – reprochó — llevamos toda una semana entrenando fuera, ni siquiera hemos practicado remates, únicamente recepciones y aunque es necesario, no podemos enfocarnos solo en una cosa, y usted lo sabe perfectamente coach Taeyong – protestó Jaemin tratando de lograr un cambio para su equipo de voleibol, no mintió en absoluto, en el instituto el deporte más prestigioso y con mayores torneos ganados ha sido básquetbol, y siguiéndole el deporte de Jaemin, no obstante, estos mismos jugadores de básquetbol han sido desfavorablemente egocéntricos y egoístas, robándose siempre la cancha del auditorio, usándola sin permisos u organización, y por ser los mejores, nadie les dice nada. Pero Jaemin y sus compañeros estaban cansados y sobre todo hartos.

— Jaemin – el entrenador suspiró al pronunciar su nombre y este mismo simplemente sudó frío, sabía que el coach Taeyong no suele usar tono a menos que algo malo esté sucediendo — no puedo meter las manos al fuego, sabes bien que hay prioridades y que aunque aboguemos, solo conseguiremos usar el gimnasio dos días de cinco, el equipo de básquetbol seguirá teniendo mayoridad de tiempo ahí, no hay mucho por hacer – dijo en un tono tan sutil y calmado que Jaemin le molestaba, le molestaba la conformidad y sobre todo lo dispuesto que estaba su entrenador para no ponerse de su lado.

— pensé que nos ayudaría coach, con permiso – dijo resignado aquel estudiante dispuesto a marcharse por el pasillo hacia el vestidor a informar a sus compañeros, pero el mismo pelirrojo lo detuvo.

— no he terminado – interrumpió — han pasado meses desde la última vez que lograste pasar un bloqueo de tres jugadores, sé que es difícil de aceptar, pero ambos sabemos bien que después de tu lesión no eres el mismo

— entrenador ...

— Jaemin, no voy a quitarte la capitanía si eso te preocupa – suspira tallándose el puente de la nariz — siempre has sido el más inteligente y mueves a los bloqueadores como peones, no tengo duda de tu capacidad mental a la hora de competir, tengo duda y miedo de que vuelvas a lesionarte y sé que tienes miedo de intentarlo y no poder volver a jugar. Yo no te limito Jaemin, tú lo haces

— entrenador, no puede hacer eso, usted sabe muy bien que me he esforzado, ya no anoto como antes pero sigo siendo funcional para el equipo, sin mí, el espíritu del equipo caería y lo sabe, si lo sabe, ¿por qué hace esto? – Jaemin lo miraba con rencor, confusión, decepción, él sabía bien que no era el mismo que antes pero una lesión de tercer grado en el tobillo, fue suficiente para romperle su confianza y su capacidad de brincar sin temor a salir lastimado.

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