We've updated our Content Guidelines.
Review the latest guidelines to keep sharing stories safely.

capitulo 1

343 29 4
                                        


​POV ALLISON
​Me considero una mujer independiente, intensa y, por encima de todo, jodidamente profesional. Trabajo en el corporativo de una firma global de bebidas hidratantes y, tras años de quemarme las pestañas, por fin estoy a un paso de mi gran meta: la coordinación del área de Marketing.
​-Gracias por asistir, señorita Mendoza -dijo mi director sonriendo tras su escritorio-. El motivo de esta reunión es notificarle que ha sido considerada para la posición de coordinadora. Hemos reconocido su enorme aporte al equipo y estaríamos encantados de tenerla como líder. ¿Qué opina?
​-Wow, de verdad me halaga -respondí con mi mejor sonrisa de seguridad-. Daré lo mejor de mí, cuenten con eso.
​-Aún no es un hecho, hay dos candidatos más. Haremos pruebas y una última capacitación intensiva en Torreón.
​-El simple hecho de estar en la terna me llena de satisfacción. Tenga por seguro que daré mi cien por cien.

-------

​-¡Agh, este cabello se enreda demasiado! -renegué frente al espejo mientras pasaba el cepillo por mi corte en capas. Tenía un aire un poco ochentero que a mí me fascinaba, pero dudaba si me hacía ver desalineada para una ejecutiva-. ¡Maldición, debo darme prisa o voy a perder el vuelo!

--------

​La capacitación resultó más densa de lo previsto.
Al terminar la sesión del día, lo único que quería era llegar al hotel, quitarme los tacones y pedir servicio a la habitación.
​-Hey, ¿Allison cierto?
​Me giré para encontrarme con una chica de sonrisa abierta.
​-Sí. Dime Ali. Y tú eres Sofía, ¿verdad?
​-La misma. Te vi durante el curso. No eres de aquí, ¿verdad?
​-Para nada, vengo de Guadalajara. Me mandaron a tomar el curso por la posible promoción. ¿Tanto se me nota lo foránea?
​-Jaja, un poquito -bromeó Sofía mientras caminábamos hacia la salida-. Yo sí soy de Torreón. Me caíste súper bien y se nota que sabes un montón, por algo te buscan para ese puesto. ¡Felicidades! Pero oye, no voy a dejar que me digas que soy una mala anfitriona. Vamos a tomar algo y así conoces la ciudad.
Dios, de verdad solo quiero descansar, pensé. Pero luego recapacité. Si me dan el puesto, tendré que venir seguido a esta sede; me conviene empezar a hacer contactos. Además, no regreso a Guadalajara hasta el domingo. ¿Qué podría pasar?
​-¡Me encantaría! -acepté.
​-¡Súper! Te va a encantar, ya verás. Vas a quedar enamorada de Torreón... y de su gente.

POV CARLOS
​El ambiente en el bar estaba pesado, iluminado apenas por luces tenues y envuelto en un murmullo constante. Había sido una semana intensa de entrenamientos para la selección mexicana, de aguantar la presión sobre los hombros y de dar la cara por el equipo. Solo quería despejarme un rato.
​Estaba en la mesa del fondo con Edson y el Piojo. Ellos dos venían entre risas, chocando los vasos y contando anécdotas de la concentración, pero yo apenas los escuchaba a medias. Traía la cabeza en otra parte.
​Hasta que la puerta del lugar se abrió y la vi entrar.
​Iba al lado de Sofía, a quien los tres conocíamos bien de aquí de Torreón. Edson fue el primero en levantar la mano para saludarla a lo lejos, pero mis ojos no se detuvieron en ella ni medio segundo. Se quedaron clavados en la mujer que venía a su lado.

​FUCK.

​Alta, segura de sí misma, con un cabello en capas que le caía sobre los hombros con una rebeldía que me tensó la mandíbula al instante. Tenía una postura impecable. No buscaba llamar la atención de nadie, pero para mí, borró por completo al resto de la gente en el bar.
​Las dos empezaron a caminar hacia la barra...

​-Mira, allá va Sofía -comentó el Piojo dándole un trago a su cerveza-. Trae compañía.
​-Y vaya compañía... -murmuró Edson, inclinándose un poco para ver mejor.
​Sentí una punzada fría e inmediata en el estómago. Un impulso posesivo y completamente irracional me hizo apretar el vaso de cristal con fuerza. Ni siquiera sabía su nombre, pero el simple hecho de que mis compas la miraran o que cualquier otro tipo en el bar intentara acercársele me encendió la sangre de golpe.
​-Ni se les ocurra -solté con una voz baja, rasposa pero tajante, sin quitarle los ojos de encima.
​Edson y el Piojo se me quedaron viendo, entre sorprendidos y con ganas de soltar la risa por mi reacción, pero no me importó. Me erguí en mi asiento, dejando que mi presencia e imponencia se notaran en la penumbra.
​En ese preciso momento, como si hubiera sentido la vibración de mi mirada, ella giró la cabeza.
​Sus ojos buscaron los míos a través del bar. No esquivé la mirada. Al contrario, me le quedé viendo con una intensidad helada, fijando mis ojos en los suyos sin parpadear, marcando mi terreno a la distancia. Quería que sintiera el peso de mi atención. Quería que supiera que, a partir de este segundo, no había nadie más en esta habitación para ella.
​Vi cómo se le congelaba la respiración por un segundo.
Eso es, preciosa. Mírame a mí.
​Me llevé el vaso a los labios, sosteniéndole la mirada por encima del cristal. Esta noche definitivamente no iba a ser tranquila.

Fuera del JuegoStories to obsess over. Discover now