El estudio de grabación estaba lleno de cables, guitarras apoyadas contra las paredes y vasos de café abandonados sobre las mesas.
Era una tarde cualquiera para STBV.
O al menos eso pensaba Kenneth.
G:Si vuelves a desafinar esa parte, juro que te escondo el micrófono -dijo Gabi entre risas.
Ke:Ni siquiera desafiné.
G:Todos lo escuchamos.
Ke:Fue artístico.
D:Fue horrible -corrigió Drew.
Kaue casi se cae de la silla de tanto reír.
Mientras tanto, Kenneth estaba sentado revisando algunas letras nuevas en su teléfono.
A sus dieciséis años, cantar se había convertido en prácticamente toda su vida.
•Ensayos.
•Conciertos.
•Entrevistas.
•Viajes.
Y aunque amaba cada segundo de eso, últimamente sentía que todos los días eran iguales.
Hasta que la puerta se abrió.
A:Perdón por llegar tarde -dijo Alejandro entrando.
D:¡Por fin! -gritó Drew-. Pensamos que te habías fugado.
A:Lo pensé.
Ka:Y aún estás a tiempo.
Alejandro rodó los ojos.
A:Muy gracioso.
Entonces todos notaron que no venía solo.
Un chico caminaba detrás de él.
Llevaba una sudadera negra algo grande, tenis blancos y unos audífonos alrededor del cuello.
Parecía tranquilo.
Demasiado tranquilo para estar rodeado de los miembros de STBV.
Ka:¿Y él? -preguntó Kaue.
A:Mi hermano.
D:¿Tu qué?
A:Mi hermano.
G:¿Tienes un helmano? -preguntó Gabi.
A:Sí.
G:¿Desde cuándo?
A:Desde siempre.
G:En velda que nunca lo mencionaste.
A:Porque ustedes nunca preguntaron.
El chico soltó una pequeña risa.
Y por alguna razón, Ken levantó la vista justo en ese momento.
Fue algo rápido.
Solo un segundo.
Pero suficiente para que sintiera algo extraño.
Como cuando escuchas una canción de Santos Bravos y sabes inmediatamente que te va a gustar.
M:Soy Mateo -se presentó el chico.
Ke:Kenneth mucho gusto.
M:Ya sé quién eres.
Ke:Eso espero.
Mateo volvió a reír.
Y aquella vez Ken sonrió sin darse cuenta.
A:Bueno -dijo Alejandro-. Mi mamá tuvo que salir y no podía quedarse solo en casa, así que estará aquí un rato.
D:¿Sabe tocar algo? -preguntó Drew.
M:Guitarra -respondió Mateo.
D:¿En serio?
ŞİMDİ OKUDUĞUN
Entre canciones y secretos
Hayran KurguMateo siempre había vivido a la sombra de su hermano Alejandro. Mientras Alejandro recorría escenarios junto a Santos Bravos, él observaba todo desde lejos, convencido de que aquel mundo de luces, conciertos y miles de fanáticos jamás sería parte de...
