El aire cálido y húmedo de ciudad de Arlington, Texas no fue suficiente para apagar el entusiasmo de Sammy. Con la camiseta bien puesta y una bandera ondeando entre sus manos, se abrió paso entre la multitud rugiente que llenaba el estadio. Había viajado hasta Texas solo para apoyar a la selección de Noruega en un partidazo contra Costa de Marfil. La energía en las gradas era eléctrica:, cantos vikingos retumbando en el estadio.
Durante noventa minutos intensos, Sammy gritó cada jugada, sufrió cada tiro al poste y celebró cada atajada espectácular. Al terminar el partido con una victoria de Noruega 2-1, con la adrenalina aún al máximo y una sonrisa de satisfacción, decidió bajar hacia la zona baja de las tribunas, cerca del túnel de vestuarios, con la esperanza de conseguir algún autógrafo o foto de recuerdo de Erling haaland ,que se volvió su Futbolista favorito de este mundial hasta ahora.
Mientras avanzaba entre el tumulto de aficionados y seguridad, Sammy sintió un leve empujón accidental. Al girarse para disculparse, se quedó helado. Parado a solo un par de pasos, vistiendo una sudadera y saludando amablemente a un par de niños, estaba nada más y nada menos que Jude Bellingham.
Lo conocía,claro,quien no lo conocería el número 5 del Real Madrid.
El centrocampista inglés, que había viajado para presenciar el encuentro de su Amigo como espectador de lujo aprovechando unos días libres, notó la mirada incrédula de Sammy y le dedicó una sonrisa carismática.
—Hey, great match, right? —dijo Jude con su tranquilidad habitual, acomodándose la gorra.
Sammy, saliendo rápidamente del impacto, le devolvió el saludo con emoción:
—¡Increíble! Jamás imaginé cruzarme contigo aquí en Texas, ¡qué locura de partido!
Bellingham soltó una pequeña risa, chocó los puños con Sammy y aceptó gustoso posar para una foto rápida para inmortalizar el momento. Tras intercambiar un par de palabras sobre la atmósfera del estadio, la estrella británica se despidió con un amigable "Nos vemos" y siguió su camino.
Sammy se quedó ahí, mirando la pantalla de su teléfono con la fotografía recién tomada. Había ido al estadio esperando ver Haaland, pero terminó llevándose una de las mejores sorpresas de su vida.
Se quedó embobada viendo la foto ,y decidió mandarla su chat grupal de amigos (solo son 3 contando con ella) , para ella los mejores amigos de la vida.
Karla y Gilberto Mora.
Que contestaron enseguida
"¿¡PERO QUÉ HACES AHÍ CON BELLINGHAM!?😭🙏" Escribía Karla
"Definitivamente viajas con suerte , Sammy, ya quisiera yo verlo en persona 😔" dice Gil
"Ni yo me la creo LOL" escribes.
Guardas teléfono,ya sin a ver logrado tener la firma haaland, te retiras del estadio a una cafetería local, se te abrió Apetito para un café.
El murmullo del café recién molido y el tintineo de las tazas en aquella acogedora cafetería eran el refugio perfecto tras el bullicio del partido entre Noruega y Costa de Marfil. Todavía tenía la adrenalina a flor de piel; no solo por el juego, sino porque apenas unas horas antes me había armado de valor para pedirle una foto a Jude Bellingham. Él había sido de lo más amable, posó con una sonrisa franca y se despidió con un gesto rápido antes de perderse hacia el túnel de vestuarios. Pensé que esa había sido la gran anécdota del día... hasta que sonó la campana de la puerta de entrada.
Alcé la mirada despacio por encima de mi taza.
Ahí estaba otra vez. Alto, con un estilo desenfadado pero impecable, vistiendo una sudadera neutra que intentaba —sin mucho éxito— disimular quién era. Al cruzar el umbral, se detuvo un segundo para ajustarse la gorra y echar un vistazo rápido al local, buscando probablemente una mesa tranquila donde no llamar la atención.
Fue en ese barrido visual cuando sus ojos cruzaron con los míos.
Por un instante, vi ese destello de duda en su rostro, el típico momento en que alguien intenta ubicar una cara. Pero la chispa del reconocimiento no tardó en encenderse. Sus cejas se elevaron ligeramente y una sonrisa espontánea y de medio lado se le dibujó en el rostro.
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Coincidencia Inesperada / Jude Bellingham
FanfictionTras asistir al partido entre Noruega y Costa de Marfil para apoyar a su jugador favorito Erling Haaland, Sammy vive un día inolvidable al pedirle una foto a la estrella del fútbol Jude Bellingham a la salida del estadio. Sin embargo, la verdadera m...
