-¿No vas a ir a la escuela o que?
Fue la frase que interrumpió mi sueño la cuál venía acompañada con un jalón a la cobija en la que estaba envuelta; pude reconocer la voz de mi madre e importandome poco lo que me dijo acomodé la sabana y me tape de nuevo para continuar el maravilloso sueño en el que Ivan (un personaje ficticio) y yo teníamos una cita.
-Que yo recuerde me habías dicho que tenías un examen de matemáticas o algo asi hoy ¿No?
Esas palabras fueron como un balde de agua fría que cayó sobre mí.
-¡Es verdad! -grité mientras de un salto me levanté de la cama arrastrandome junto con las sábanas hasta llegar a mi teléfono el cuál decía que eran las 7 de la mañana.
Tal vez parece muy temprano todavía pero teniendo en cuenta que tengo que alistarme, preparar la mochila y tomar el camión eso es el tiempo justo que tengo para hacerlo.
Me paré para comenzar mi rutina a toda velocidad mientras mi madre solo se reía en mi cara al ver qué estaba desesperada por llegar a tiempo.
Como siempre me bañe, me puse el uniforme, trate de arreglar mi cabello porque desde que me lo corté a sido más difícil estilizarlo como me gusta y al final me puse maquillaje, amo maquillarme, no siento que sea tan buena en ello pero algo que si puedo decir orgullosamente es que mi delineado me queda casi perfecto y prolijo de cada lado. Lo malo de una gran habilidad es que es tardado así que cuando revisé mi teléfono porque mis amigas mandaron un mensaje a nuestro grupo me di cuenta que ya eran las 8:12, las clases comenzaban 8:40 ni de broma alcanzo a llegar temprano.
A toda prisa tome mi mochila sin importarme si traía lo que ocupaba o no (gran error) y pase por la cocina para despedirme de mi mamá junto con mi hermano aprovechando para tomar una manzana aunque antes de salir mi madre me gritó para que fuera y me entregó mi lonchera.
Rápido corrí de nuevo hasta salir llegando a la parada del camión en tiempo récord y al parecer el universo está a la vez en contra y a favor de mi ya que justo en el momento que llegué el camión que me dejaba en la preparatoria se estacionó enfrente, subí, pagué y me senté en el primer lugar libre que encontré descansando por fin de esta mañana ajetreada.
Coloqué la mochila en el asiento libre a lado de mi para abrirla, sacar mis audífonos y meter la lonchera. Puse de nuevo la mochila en mi regazo para que no estorbara a otros pasajeros, me coloqué los audífonos y puse mi playlist en aleatorio.
Por el cansancio acumulado de no haber dormido bien mis ojos comenzaron a pesar hasta que se cerraron pero cada tanto se abrían del susto porque al parecer este chofer parecía que había obtenido la licencia apenas ayer.
El camión se detuvo en la parada y una pareja de ancianos subió, mi vista se dedicó a escanear todo el autobús y noté que ya no había asientos libres y mucha gente de pie (al parecer nadie se quiso sentar a mi lado) así que con todo el cansancio del mundo me levanté en silencio para dejar que ellos se sentarán, me aparté un poco de dónde estaba y me coloqué enmedio de dos personas, un chico que al parecer traía el mismo uniforme que yo y una señora. Sin darle más importancia me coloqué para agarrar el tubo de arriba pero... No lo alcancé. Lo intenté de nuevo sin éxito y a mi lado sentí que se movían, giré mi cabeza y el chico se colocó la mano sobre la boca para tratar de disimular una risa.
Que idiota.
Le hice una mala cara y volví mi vista a la ventana sin sujetarme de nada, solo espero no golpearme tan feo. El chófer seguía manejando como niño de primaria y yo solo rezaba para que se apurara, ya eran las 8:29 y faltaba casi la mitad del camino, lo único que agradezco es que la primera clase no era de matemáticas así que podía permitirme llegar tarde.
BẠN ĐANG ĐỌC
One Girl, Four Problems
Lãng mạnJazmín es alguien normal, le gusta la música, dibujar, maquillarse, etc. y siempre a llevado una vida normal solamente rodeada de las personas de confianza. Nada puede cambiar tan rápido ¿Verdad? Se encuentra con el chico nuevo en su camino a la esc...
