Si alguien le hubiera preguntado a Abigail una semana antes qué iba a hacer durante las vacaciones de verano, habría respondido algo sencillo: dormir hasta tarde, quedar con sus amigos, ir a la piscina y cocinar cuando le apeteciera.
No habría mencionado un concurso nacional de cocina.
Porque ni siquiera sabía que existía.
Todo había empezado celebrando el día de Perú, en donde sus amigos le iban a dar regalos a su peruana.
Habían quedado los de siempre para merendar. David, Carol, Gonzalo, Héctor y ella. Entre risas, música y un pastel que casi acaba estampado en el suelo por culpa de Héctor, llegó el momento de abrir los regalos.
Había de todo.
Una camiseta muy peruana.
Un libro de Perú.
Una gorra que David insistía en que estaba "muy de moda en Perú", aunque parecía sacada del armario de un milenial
Y un sobre blanco.
-Ese es el importante -dijo Carol, sonriendo demasiado.
Abi frunció el ceño.
-¿Qué habéis hecho?
-Ábrelo.
Sacó un papel doblado varias veces.
Lo leyó una vez.
Luego otra.
Y una tercera.
-¿Qué es esto?
-Tu inscripción.
-¿Mi qué?
David dio un salto del sofá.
-¡Te hemos apuntado al concurso nacional Entre llamas!
Abi levantó la vista lentamente.
-¿Me habéis apuntado... sin preguntarme?
-Sí.
-¿Estáis tontos?
-Un poquito.
Ella volvió a mirar el documento.
No era ninguna broma.
Su nombre aparecía escrito junto a un código de participante.
Había sido aceptada.
-Pero... ¿cómo?
-Mandamos fotos de algunos platos que has hecho este año. También un vídeo cocinando.
Abi abrió mucho los ojos.
-¿Qué vídeo?
-El que grabamos cuando hiciste aquella tarta peruana.
-¡Pensaba que lo habíais borrado!
David sonrió orgulloso.
-Mentimos.
Abi los observó uno por uno intentando decidir si enfadarse o empezar a reír.
Optó por la primera opción.
-Os voy a matar.
-Pero primero ganarás el concurso.
-¡Ni siquiera os di permiso!
Carol cruzó los brazos.
-Si te lo hubiéramos preguntado, habrías dicho que no.
Abi permaneció en silencio.
Porque tenía razón.
Ella cocinaba desde pequeña. Le encantaba experimentar, probar recetas nuevas y demostrar que era capaz de hacer platos mejores que muchos adultos.
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Entre Llamas
Romance"No vine aquí para enamorarme. Vine para ganar." Cuando los amigos de Abigail la inscriben a escondidas en Entre llamas, el concurso de cocina juvenil más importante del país, no le queda otra opción que aceptar el reto. Al fin y al cabo, si alguien...
