El reloj de la torre de Auradon Prep no solo marcaba la hora; marcaba una segunda oportunidad.
Gracias a Red y Chloe, y a su arriesgado viaje a través del tiempo, la historia se había reescrito. La Reina de Corazones ya no era la tirana temida, sino una madre amorosa que ahora criaba a una pequeña hermana menor para Red y Chloe finalmente tenía a su madre de vuelta.
El reino vivía una era dorada de paz y segundas oportunidades. Pero en Auradon, la paz nunca significaba quietud.
Con la barrera de la Isla de los Perdidos abajo y una nueva política de integración, el Consejo de Auradon había tomado una decisión drástica: era hora de que los eternos niños crecieran. Por primera vez, las puertas del reino se abrían no solo a los hijos de los villanos, sino a los habitantes originales de Nunca Jamás, exiliados por elección propia durante siglos.
El ambiente en el patio principal estaba cargado de una electricidad nerviosa. Ben y Mal, con sus sonrisas diplomáticas habituales, daban la bienvenida al primer grupo de intercambio.
A la derecha, formando un grupo compacto y rebelde, estaban los representantes de la Isla, enviados como avanzadilla por sus padres: Gil, el hijo de Gaston; el impulsivo Harry Hook; Uma, la hija de Ursula; y, con una postura rígida y una mirada que prometía problemas, la hermana menor de Harry, Jade Hook. Criada bajo la estricta tutela del Capitán Garfio, Jade no conocía la palabra "piedad" y su corazón era tan frío como el acero de su garfio.
Del otro lado, observando todo con curiosidad e inocencia, estaban los chicos de Nunca Jamás: el soñador Michael Pan, hijo de Peter Pan, y su inseparable amiga Allison Bell, hija de Tinkerbell. Para ellos, Auradon era un mundo extraño y demasiado estructurado, pero estaban dispuestos a intentarlo.
—Bienvenidos a Auradon Prep —anunció Ben, intentando romper la tensión con su optimismo habitual—. Esperamos que este sea un nuevo comienzo para todos.
Detrás de él, los veteranos Carlos y Jay esperaban para comenzar el tour.
Tan pronto como terminó la bienvenida, Jade Hook no perdió tiempo. Decidida a reclamar el mejor dormitorio antes de que alguien más lo hiciera, se abrió paso entre la multitud con paso firme y arrogante. Estaba tan concentrada en su mapa y en su prisa que, al doblar una esquina del pasillo principal, chocó violentamente contra alguien.
El impacto fue seco. Jade soltó un gruñido y cayó al suelo de mármol, sus cosas esparcidas por doquier.
—¡Maldición, mira por dónde caminas Tarado!—dijo ella, furiosa, levantando la vista para fulminar con la mirada al torpe que la había tirado.
Pero las palabras se le quedaron atascadas en la garganta. Sus ojos azules se toparon con unos ojos oscuros, llenos de una luz traviesa y juvenil.
El chico, que también había caído, se levantó ágilmente y le ofreció una mano amable, con una sonrisa encantadora que desarmaría a cualquiera. A cualquiera, excepto a una Hook.
—Lo siento muchísimo, venía distrai...—empezó a decir él, antes de reconocer el rostro de la chica frente a él. Se detuvo un segundo y ladeó la cabeza con una sonrisa divertida—. Espera, tú eres...
Jade reconoció esos ojos. Reconoció esa sonrisa. Pertenecían al legado de su peor enemigo. Su orgullo, herido por la caída, ardió con más fuerza. Apartó la mano de él de un manotazo y se puso de pie con elegancia, soltando una risa sarcástica y fría.
—El hijo de Peter Pan, ¿cierto?—dijo ella, su tono goteando veneno—. Vaya, parece que la arrogancia es hereditaria. A la próxima, fíjate por dónde demonios caminas, Pan.
Sin darle tiempo a reaccionar, Jade recogió su bolso, se abrochó la chaqueta de cuero y, al pasar junto a él, le propinó un fuerte empujón con el hombro, haciéndolo tambalear.
Michael se quedó inmóvil en medio del pasillo, con el corazón latiendo a mil por hora. No por el golpe, sino por la mirada de fuego de la pirata. Había sido flechado en el momento exacto en que sus mundos chocaron.
Allison, que había presenciado toda la escena desde unos metros atrás, se acercó a él, suspirando con resignación mientras veía cómo la silueta de Jade se perdía en el pasillo.
—Olvídalo, Michael—dijo Allison, con una nota de advertencia en su voz—. Ella es la hija de Garfio. Amigo, eso es territorio prohibido.
Michael no apartó la vista del lugar por donde Jade había desaparecido.
—Eso ya lo veremos, Ali —murmuró él para sí mismo, con una sonrisa desafiante en el rostro.
La maldición del tiempo se había roto, pero en Auradon, una nueva y peligrosa historia estaba a punto de comenzar.
Nota de Autor:
¡Hola a todos! ✨ Bienvenidos a esta nueva historia. Solo quería recordarles que esto es totalmente ficción. Para esta aventura, me he tomado la libertad de cruzar personajes de la primera saga de Descendientes con los de la segunda, creando un universo donde ambos mundos colisionan. ¡Espero que disfruten este viaje tanto como yo disfruto escribiéndolo! <3
VOUS LISEZ
El Efecto Nunca Jamás
FanfictionViajar en el tiempo siempre tiene consecuencias. Después de que Red y Chloe alteraran la historia, Auradon Prep abre sus puertas a un nuevo e inesperado grupo de estudiantes: los chicos de Nunca Jamás, enviados allí porque el reino ha decidido que "...
