Parte 1

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Pharloom era un lugar tranquilo, o al menos en su mayoría de tiempo, había momentos donde todo parecía perdido y más porque la oscuridad y el vacío buscaban infectar aquel lugar poco a poco, Pero la gente no parecía darse cuenta de aquello viviendo su vida con total normalidad.

A aquel lugar había llegado desde las sombras un bicho que no debió de existir, movida por el descontrol del vacío llegó a aquel lugar, Berry caminaba de forma tranquila moviéndose entre las sombras aún adormilada, ¿hacia cuánto tiempo que estuvo en letargo? No sabía dónde estaba hacía demasiado tiempo que no salía de los terrenos de Hollownest, las desgracias ocurridas allí solían alimentarla poco a poco, pero el miedo y el sufrimiento llegó a aumentar tanto que sus ojos finalmente se abrieron después de quién sabe cuánto tiempo, observó el nido donde había estado descansando y el territorio que ella había infectado para su descanso, pequeña flores de color morado brillaban intensamente, había crecido con el pasó de los años decorando el lugar haciéndolo ver bello y más llevadero.

Al salir de su pequeño terreno oculto del resto del mundo observó como el lugar donde había designado su hogar había un montón de vasijas rotas, podía sentir restos del vacío en aquel lugar, sus manos acariciaron una de las vasijas con cuidado no detectando nada de ellos, criaturas huecas sin emociones aparentes, eso le intrigo bastante, debía de salir y explorar mejor para ver qué era lo que estaba ocurriendo, por lo que desplegó sus alas para empezar a volar esquivando los obstáculos con facilidad y al llegar finalmente a la superficie, se ocultaría en las sombras para no llamar la atención. Su estadía en Hollownest fue extensa recorriendo el lugar alimentándose de la desgracia de la gente notando a los infectados, reuniendo memorias y finalmente eliminando bichos a su pasó hasta que sintió como el vacío empezó a alzarse consumiendo el lugar, su poder había aumentado con éste. Por lo que finalmente se fue de allí buscando un nuevo lugar para entrar en letargo o explorar un poco al menos, no le interesaba meterse en los asuntos del vacío siempre y cuando no la afectarán demasiado.

Así fue como llegó a Pharloom buscando alejarse de Hollownest y su antiguo hogar, sus alas se batían con gracia, mientras sobrevolaba aquellas tierras tranquilas, se ocultó en la oscuridad buscando un lugar para infectar y crear su nuevo nido, encontró una zona verde llena de vida el lugar perfecto. Camino con elegancia mientras su vacío comenzaba a devorar una pequeña parte, el lugar se transformó poco a poco en un lugar bañado por el oscuridad, flores moradas que brillaban tenuemente para iluminar el lugar, Como era costumbre crearía una barrera la cual solo ella o personas invitadas por ella podrían atravesar. Cuando su pequeño espacio quedó listo salió de allí a recorrer el lugar usando su forma oculta, haciéndose pasar por un bicho cualquiera, una capa oscura rodeaba su cuerpo, mantenía cerrado su tercer ojo para poder camuflarse mejor.

Fue entonces que el hambre atacó, deseaba comer por lo que no dudo en empezar a desaparecer a algunos Bichos, alimentándose de su carne para saciar la necesidad que su cuerpo aclamaba, al principio fue uno cada tanto tiempo, aquellas personas que tenían la desgracia de toparse con ella terminaban siendo su almuerzo o recibían alguna herida que luego olvidaron cómo fue que se hicieron, pues su mente era corrompida por el poder mental que ella poseía para ser olvida por estos mismos, sin embargo, dejando un miedo latente a lo que la oscuridad pudiera esconder. Estuvo así durante un tiempo, preparando todo para su nuevo letargo. Un día mientras paseaba por las calles cercanas a su pequeño terreno vió en el suelo el volante de un circo del terror, estuvo curiosa por lo que decidió ir a una de las funciones del lugar, al llegar paso desaperciba residiendo en la oscuridad mientras observaba los colores opacos de las carpas y los bichos que allí residian, notando algo curioso en ellos, algunos estaban bajo control mental, su tercer ojo se abrió revelando un suave brillo de color azúl profundo, tomaría a uno de estos bichos para llevarlo a la oscuridad, estaba conciente de que aquellos descendiente de Wrym podían invadir la mente de los bichos así que no dudo en ingresar también, viendo el pasado del bicho en cuestión, una pequeña cochinilla, observo atentamente hasta ver quien había atrapado a ese ser, el proceso fue lento y lo hizo algo doloroso de ver para la víctima en cuestión, alimentándose del dolor que sentía antes de simplemente devorarle dudaba mucho que el dueño de aquella mente se acordara de todos los insectos que había bajo su mando.

Pesadillas En Pharloom Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora