No pares,
no pares de bailar,
aquí en la esquina
de la fiesta
me quiero quedar,
hay algo aquí
que no me deja marchar,
mis piernas tiemblan
pero no caeré,
con tus brazos
en mi espalda
esta danza
no acabará.
No pares,
no pares de reír,
que si me quedo callado
caigo aquí mismo,
y no quiero
un cadáver
en la esquina.
¿Quién lo tocaría?
A un cadáver
escondido en la fiesta,
nadie
lo levantaría,
nadie
le sonreiria
y le quitaría
la falda
mientras dice
con anhelo,
"Conozco un lugar
dónde podemos
soñar,
soñar con amores
que están muertos,
fiestas que no acaban jamás".
Así que no pares,
no pares de abrazarme
mientras tú hombro
saluda a mis lágrimas,
y entonces rogare,
rogare por ti,
por mi,
por que la luz brilla
y me quedo ciega,
por que no quiero
quedarme,
por que dejes
de
tocarme.
Tus dedos
ya atravesaron
la piel
y pronto
tendré que
encontrar
a otro hombre
que no sepa
la verdad,
pronto despertaré
en mi cama,
sola.
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Esto es un desastre...
PoesíaPoemas que hago para intentar no caer en la mediocridad, la mayoría de ellos basados en experiencias amorosas y problemas de identidad.
