Moonflowers

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Esta historia es corta, probablemente en un futuro me anime a hacer otra parte pero no con los mismos protagonistas de esta vez, todo depende jeje, si alguien la lee espero que disfrute de la obra. Sin más que tengan una buena lectura.


Era domingo por la tarde.

La lluvia golpeaba el suelo con una calma casi hipnótica mientras yo caminaba por la ciudad. El agua se colaba dentro de mis zapatos y empañaba mis anteojos. Los limpié una y otra vez con la manga de mi camisa, aunque estaba igual de mojada. Al final suspiré y me rendí.

Llegué a la parada del autobús contando las monedas que llevaba en el bolsillo. Subí al primer bus que pasaba cerca de mi casa. Estaba lleno, así que permanecí de pie durante todo el trayecto.

Cuando bajé, la lluvia era todavía más fuerte.

No corrí.

No tenía fuerzas para hacerlo.

Al llegar, la casa estaba vacía, como casi siempre. Busqué algo de comer, pero el refrigerador apenas tenía una botella de agua y un par de sobres de salsa olvidados. Pensé en escribirle a mi madre para preguntarle cuándo volvería, pero bloqueé la pantalla antes de terminar el mensaje.

Entré a mi habitación.

Ni siquiera la sentía como mía.

Me dejé caer sobre el suelo y me quedé mirando el techo durante quién sabe cuánto tiempo, imaginando situaciones en las que moría, algunas ridículas, otras simples, realmente no me importaba mientras tuviera el mismo final.

Había días en los que el silencio hacía tanto ruido que dolía, no por el silencio en sí, sino porque podía escuchar mis pensamientos.

Sentía ganas de llorar pero no salía ninguna lágrima.

Para distraerme, tomé el celular y empecé a deslizar la pantalla sin prestar demasiada atención. Hasta que un anuncio apareció frente a mí.

Una luna blanca.

Una flor en el centro.

Debajo, una frase.

"Nadie debería cargar con todo en silencio."

La aplicación se llamaba Moonflowers.

Prometía un asistente capaz de acompañarte cuando más lo necesitaras y un diario donde registrar tus emociones.

Presioné "Descargar".

No me llevó a la tienda de aplicaciones.

Abrió una página extraña.

Durante un segundo dudé.

Después pensé que, si resultaba ser un virus, tampoco tenía demasiado que perder.

La instalé.

En cuanto la abrí apareció un mensaje.

"Bienvenida de nuevo."

Fruncí el ceño.

Antes de que pudiera preguntarme por qué decía "de nuevo", la pantalla cambió.

Había un saludo personalizado con mi nombre.

Parpadeé.

Supuse que la aplicación había tomado mi nombre de mi correo.

Seguí avanzando entre los menús.

Todo era sencillo.

Colores oscuros.

Flores blancas.

Moonflowers Stories to obsess over. Discover now