1 segundo no parece mucho, de hecho muchos podrían decir que es incluso insignificante, pero lo increíble es que la vida es impredecible, puede cambiar de forma radical en tan solo un segundo en formas que ni siquiera alcanzamos a comprender.
Para el joven Natsuki Subaru todo cambio en tan solo 1 segundo, menos tiempo del que le tomo parpadear y al abrir los ojos descubrió que ya no estaba fuera de esa tienda, ahora estaba en lo que parecía ser una enorme calle vacía en medio de una noche estrellada iluminada hermosamente por la luz de la luna.
Subaru se froto los ojos nuevamente, luego observo su alrededor, las casas eran simplemente medievales, todo era diferente a su hogar y entonces llegó a su mente la única explicación lógica para esta situación.
-¡Me invocaron a otro mundo!- grito el joven de ojos perversos a todo pulmón ocasionando que uno de los habitantes que intentaba dormir se despertara molestó.
-¡Cierra el hocico, no ves que hay gente intentando dormir!- grito un hombre de veintitantos años cansado, con profundas ojeras y una cara de evidente irritación, miraba al joven escandaloso desde la ventana dispuesto a arrojarle su bota a la cara si no se callaba.
-¡Perdón señor! - dice Subaru asustado y nervioso -No quería molestar es solo que me emocioné con...
-No me importa, tengo 3 hijos recién nacidos y un suegro que me grita por no vender frutas de la forma correcta cuando él ni siquiera es capaz de vender una manzana- se quejo el hombre -Guarda silencio- ordenó cerrando la ventana haciendo que Subaru se retire para no terminar metiéndose en problemas ya que esa sería una pésima forma de empezar su viaje en este nuevo mundo.
El hombre regreso a su cama agradeciendo al dragón por el milagro de que sus bebés no se hayan despertado, el hombre se acostó al lado de su esposa, una mujer de cabello verde y ojos azul claro.
La mujer vio a su marido con la mirada que todo hombre casado teme más que la muerte, la mirada de una mujer a punto de regañar a su esposo.
-¿Querido no habíamos hablado sobre tu temperamento?- dijo la mujer.
-Lo se mi vida pero es como si todo el mundo conspirará para hacerme enojar.
-Sabes, cuando haces eso pienso que me case con mi padre- dijo la mujer con una sonrisa divertida.
-Por favor no me insultes tan feo, yo por lo menos no le grito a los clientes en su cara, siempre espero a que hayan pagado para empezar a gritarles.
La mujer se acercó más a su marido para abrazarlo y darle un beso mientras decía -Te amo.
-Yo también te amo Plum- dijo el hombre abrazando a su esposa para besarla, ella junto a sus bebés eran lo mejor de su vida y lo único que hacía que aguantar a su suegro Kadomon valiera la pena.
Mientras tanto en las calles vacías de la capital Subaru empezó a explorar el lugar y como si fuera una broma del destino termino entrando al baño de damas dónde una mujer con características de gato lo pateo con fuerza haciendo que cayera al canal cercano.
Ahora el joven Subaru está sentado en un callejón exprimiendo su ropa mojada mientras se queja por su situación que no es para nada lo que había imaginado.
-¿Pero que clase de broma es esta?, ¿Dónde está mi escalibur?, ¿Dónde están mis poderes de protagonista? - Se quejo mientras se volvía a poner la ropa ya más o menos seca.
Una vez listo el joven de ojos malvados fue golpeado por una piedra.
-¡¿Oigan quién hizo eso?!- exclamó Subaru sobándose la cabeza con un leve dolor.
En el callejón se encontraban 3 jóvenes aproximadamente de la misma edad que Subaru, uno tenía el cabello rubio con ojos azules y una pequeña daga en el cinturón, el otro tenia piel color café claro y cabello del mismo color con un mechón morado, era bastante pequeño para ser sincero, de hecho podría ser confundido fácilmente con un niño pequeño. El último de los tres era un tipo gordo de piel clara y cabello azul claro que comía una pierna de cerdo. Los tres maleantes estaban riéndose del joven frente a ellos.
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Re Zero: Viviendo el final feliz.
FanfictionEl mundo vive una época dorada como ninguna otra, la paz y la prosperidad cubren todos los rincones del reino de Lugunica. La gente vive feliz disfrutando de lo que solo puede ser descrito como un auténtico final feliz. No hay nadie contra quién pe...
