Donde Carre invita a Spreen, su ex, a su despedida de soltero.
· modismos argentinos.
· contenido ficticio, NO CONFUNDIR CON LA REALIDAD!
· NO enviar a los involucrados.
· obra original mía hecha solo con fines de entretenimiento, no se asume sexual...
Para algunos fue de gran sorpresa enterarse que el reconocido ex-streamer Carrera iba a casarse.
Nunca salió formalmente del clóset y tampoco vió la necesidad de hacerlo, simplemente siguió su corazón y lo anunció así como si nada con un post en sus redes sociales:
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El revuelo se armó en todos lados. Pronto llegaron felicitaciones de colegas, amigos y familiares.
Despertó teorías en las comunidades, entre todas las felicitaciones (al menos públicas) faltaba una en específico: Spreen.
También hizo ruido en las shipperas, despertó teorías, confirmaciones implícitas que capaz nunca tendrían un cierre. Porque al final, haya pasado o no algo entre ellos, la realidad hoy por hoy era otra: Carre estaba por casarse.
Con otra persona.
No con la que ellas soñaban.
No con Spreen.
A pesar de haberse alejado del stream hace un tiempo Carre seguía activo en redes, incluso apareciendo en el stream de algún amigo muy de vez en cuando.
Por lo que las millones de preguntas que tenía su abandonada comunidad recayeron a sus amigos más cercanos de la escena del stream.
La mayoría contestaban que ya sabían de antes, que estaban felices de que Carre por fin se haya podido mostrar libremente a su público, que nunca lo habían visto tan feliz y que había encontrado un compañero muy lindo en todos los sentidos.
El único que no tuvo tantas palabras positivas para con la pareja fue Spreen.
Se encontraba streameando en su hardcore cuando el bot empezó a hablarle con la donación de un viewer preguntando "Viste que se casa Carre? Vas a ser el padrino? Te contó de antes?" y pidiéndole saludos a su familia entera para hacerlo enojar como era costumbre.
Él sintió que el mundo se paraba por un momento.
Se le acumularon miles de sentimientos en el pecho que lo dejaron en silencio un segundo más de lo normal, para finalmente responder:
—Sí, ví —hubo una pausa incómoda —Ya lo saludé gente, le dije que ojalá sea feliz y esas cosas que se dicen en los casorios qué se yo— rió nervioso mientras seguía concentrado picando hierro.
El tema pareció finalizar ahí, hasta que leyó el chat un segundo y volvió la mirada a la pantalla, serio. Su cara no transmitía emoción genuina alguna, solo un forzado optimismo que hasta a él le estaba costando disimular.
—Me enteré como todos ustedes igual, no me dijo nada —soltó en automático, arrepintiendose casi al instante al darse cuenta que contribuía a las especulaciones de Twitter.
Él leía todo, no era boludo.
—Pero no se hagan tanto la cabeza por eso, ví por ahí que andaban diciendo "Ay Spreen no lo saludó" "Ay Spreen esto" "Spreen lo otro" —imitó una vocecita chillona para simular la voz de la gente —Es el momento de él amigos, bah- de ellos —se corrigió a duras penas, como si le costara incluir a la otra persona a la situación, como si Carre fuera a casarse solo.
» No tienen que andar pensando en ningún otra persona, si yo tengo algo que decirle se lo diré o dije en privado. y aunque no se lo diga, él ya sabe bien lo que sien- pienso.
El tema cerró ahí, más pronto que volando cambió la charla poniéndose a hablar de la música que estaba sonando y de los próximos proyectos que tenía en mente.
Esto avivó las teorías que siempre quedaban en lo mismo, porque al final del día el tiempo seguía corriendo y el casamiento estaba cada vez más cerca.
No había manera de cambiar el rumbo de las cosas o volver el tiempo atrás.