El sol brillaba con fuerza y los gritos de los jóvenes se escuchaban claros desde las gradas, todos apoyando con euforia al equipo de su facultad.
Los jugadores lo daban todo en el campo, pero las esperanzas de la victoria recaían en el capitán de fútbol americano: Izuku Midoriya. Era el mejor jugador de la temporada y esta vez iban ganando por una amplia ventaja. Una anotación más y el partido terminaría, pero, como todo héroe, él tenía una debilidad.
Estaba a solo unos cuantos metros de la zona de anotación cuando una voz estridente lo distrajo por completo.
- ¡Ya lo tienes, maldito Deku! -gritó la capitana del grupo de animadoras.
El pecoso se la quedó mirando con un súbito rubor en las mejillas... y en un parpadeo lo taclearon, robándole el balón. En las gradas se escuchó el abucheo de los estudiantes exigiendo que se pitara una falta; pero no lo era, simplemente se había distraído. ¿Y cómo no hacerlo? Su crush desde la preparatoria le estaba echando porras con absoluta energía.
Izuku suspiró y se levantó de inmediato. Trató de centrar su mente en el juego, aunque cada vez que la ceniza gritaba, él se quedaba completamente embobado.
Al final ganaron el encuentro. Como ya era costumbre, las animadoras bajaron a la cancha a festejar con los jugadores.
- No te fue tan mal -Izuku se sobresaltó al escuchar la voz de la rubia. Al voltear, la vio luciendo su lindo uniforme de porrista.
- Muchas gracias, Kacchan -agradeció con un intenso color rojo pintándole el rostro.
Ella era la chica de la que llevaba enamorado años. De hecho, descubrió su talento para el fútbol gracias a ella; inicialmente entró al equipo solo para estar más cerca de las animadoras y, por ende, de ella. Cuando menos lo esperó, ya se había convertido en el capitán.
- Oye, llegó una feria a la ciudad y me preguntaba si querías ir conmigo -lo invitó, aunque de pronto recordó un detalle-. Claro, eso si a tu novia no le importa que te tome prestado por unas horas -se corrigió de mala gana. Había escuchado el rumor de que él salía con una castaña de su misma carrera, algo que a la ceniza le había parecido bastante decepcionante.
El pecoso la miró confundido. ¿Novia? ¿Cuál novia?
- ¡Y-Yo no tengo novia! -aseguró, agitando las manos con evidente nerviosismo.
La rubia se acercó a él, mirándolo fijamente a los ojos, buscando cualquier rastro de mentira en su declaración.
- ¿Entonces no estás saliendo con la cara redonda?
- ¿Cara redonda? -susurró-. ¡Ah! ¿Te refieres a Uraraka? Ella es mi mejor amiga, ¡y ya tiene novio! -mencionó. La de mirada granate calló unos instantes y luego esbozó una sonrisa de absoluta victoria.
- Te veo en la entrada de la feria a las 8:00 p. m. No llegues tarde, nerd -sentenció antes de darse la vuelta e irse hacia las regaderas.
- A las ocho... ¡Saldré con Kacchan! ¡¡Saldré con Kacchan!! -pensó en voz alta, sin poder asimilar la velocidad de los hechos.
(...)
Estaba listo y los nervios se lo estaban comiendo vivo. Izuku esperaba a su hermosa acompañante en la entrada de la feria. El lugar desbordaba vida: luces brillantes, decoraciones llamativas, risas de niños y varias parejas acarameladas caminando de la mano. Si tenía suerte, tal vez ellos terminarían igual.
- Justo a tiempo, nerd -escuchó a su espalda.
Dirigió la mirada hacia ella y se quedó sin aliento. La rubia vestía un atuendo que se ajustaba perfectamente a su silueta, con un favorecedor escote de corazón.
- Te ves... hermosa -susurró sin pensar. Luego, sacudiendo la cabeza, preguntó nervioso-: ¿Pasamos?
La ceniza notó su timidez y se acercó pecaminosamente a su rostro, con una sonrisa ladina.
ESTÁS LEYENDO
una historia cliché ?(dekubakufem)
Fanfiction.¿Un deportista estrella y una porrista popular? Parece el romance cliché perfecto, hasta que los celos y una tímida chica nueva hacen dudar a Katsuki. ¿Realmente Izuku busca a otra o el destino tiene un plan completamente diferente? Descubre que no...
