El Centro de Alto Rendimiento apenas comenzaba a despertar.
El sol todavía no terminaba de salir por completo, dejando un tono anaranjado sobre los enormes campos de entrenamiento. El pasto aún conservaba pequeñas gotas de rocío que brillaban con cada rayo de luz, mientras el sonido de los pájaros era reemplazado poco a poco por el rugir de los motores.
Uno tras otro, los automóviles comenzaron a entrar al complejo.
Era día de concentración de la Selección Mexicana.
Como era costumbre, algunos llegaban con una energía envidiable y otros parecían seguir dormidos.
-Juro que si vuelven a poner entrenamiento a esta hora renuncio... -murmuró Alexis Vega mientras bajaba de la camioneta con un café en la mano.
Roberto "Piojo" Alvarado soltó una carcajada.
-Llevas diciendo eso desde hace cuatro años.
-Y algún día será verdad.
-Sí, claro.
Raúl Jiménez pasó junto a ellos, escuchando la conversación.
-¿De qué se quejan?
-De existir tan temprano.
-Eso explica muchas cosas.
Alexis hizo una mueca.
-Viejo... apenas son las siete.
-Precisamente.
Los tres comenzaron a reír mientras caminaban hacia los vestidores.
Poco a poco fueron llegando los demás.
Raúl Rangel y Carlos Acevedo discutían cuál había sido la mejor atajada del torneo anterior.
Johan Vásquez y César Montes hablaban sobre el último partido que habían disputado.
Jorge Sánchez no dejaba de molestar a Israel Reyes.
Gallardo y Chiquete discutían quién era más rápido.
Mateo Chávez simplemente escuchaba en silencio.
Mientras tanto, los mediocampistas iban apareciendo.
Luis Chávez.
Luis Romo.
Erik Lira.
Orbelín Pineda.
Obed Vargas.
Brian Gutiérrez.
Álvaro Fidalgo.
Gilberto Mora...
El más joven de toda la convocatoria.
Apenas cruzó la puerta del gimnasio, sintió una mano revolverle el cabello.
-¿Qué pasó, niño? -preguntó Guillermo Ochoa sonriendo.
Gilberto acomodó su cabello inmediatamente.
-Memo...
-¿Dormiste o seguiste jugando videojuegos hasta las tres de la mañana?
-Dormí.
-No te creo.
-De verdad.
-Mírame a los ojos.
Gilberto levantó la vista.
Duró exactamente dos segundos antes de desviar la mirada.
Memo soltó una carcajada.
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Fuera de Juego
Hayran KurguDiego Lainez llevaba semanas disfrutando de sus vacaciones, lejos de las concentraciones, de la presión y, sobre todo, lejos de Edson Álvarez. Lo que nadie esperaba era que Guillermo Ochoa insistiera en invitarlo a un entrenamiento de la Selección M...
