En un partido donde se juega el orgullo de dos naciones, ¿quién terminará siendo el verdadero ganador: la mexicana que no se deja o el inglés que no se rinde?
Bienvenidos al Circo del Amor (y la fama)! Una chica mexicana y un futbolista inglés. Un amor bonito, de esos que no entienden de idiomas ni de banderas, y que desafía cualquier guion que el destino les haya escrito.
Maddy, 22 años, una modelo y productora creativa cuya visión ha sacudido la industria de la moda internacional. Dejó atrás México, su familia y sus raíces para perseguir un sueño que pocos comprendían en su totalidad. No solo es el rostro que ilumina las portadas más prestigiosas y deslumbra en las pasarelas de alta costura, sino también el cerebro estratégico detrás de cada campaña exitosa; una mujer que ama con una intensidad feroz, que no tiene miedo de decir las cosas como son Y fue ahí, en medio del caos de una sesión fotográfica de alto nivel en París —entre luces, cámaras y el frenesí de los diseñadores—, donde lo conoció.
Oops! This image does not follow our content guidelines. To continue publishing, please remove it or upload a different image.
JUDEBELLINGHAM
Oops! This image does not follow our content guidelines. To continue publishing, please remove it or upload a different image.
Jude Bellingham. 23 años. El "Golden Boy" del Real Madrid. Un titán en la cancha, con una disciplina de hierro y un liderazgo que intimida a cualquiera. Pero, fuera del estadio, es alguien completamente distinto: un hombre tranquilo, con una sonrisa que desarma a Maddy y una devoción que, a veces, asusta incluso al propio Jude.
Se eligieron sin pensarlo demasiado. Para ellos, el amor no se buscó; se encontró en los silencios de la madrugada y en los gestos que nadie más veía. Él encontró en ella su hogar lejos de casa; ella encontró en él la paz que su acelerada vida a veces le negaba. Son un equipo: ella es su crítica más honesta y su fan número uno, y él es el refugio donde Maddy puede finalmente quitarse la armadura de "It Girl" y ser simplemente ella misma. Hasta que llegó el Mundial. México avanzó. Inglaterra también.
¿De qué va todo este lío? La historia trata de cómo estos dos tortolitos intentan ser novios normales mientras el mundo entero está obsesionado con ellos. Imagínense el escenario: ellos están tratando de cenar tranquilos en París o de tener una cita sin que un paparazzi les tome foto hasta cuando respiran.