Cuando nací en este mundo, me alegré tanto por la segunda oportunidad que la vida me estaba dando que rompí a llorar de pura alegría.
El llanto de un bebé común suele ser por frío o hambre, pero el mío era pura catarsis.
En mi vida anterior había sido un ávido lector de historias BL (Boys Love) y, sí, también era un hombre gay.
Morir y reencarnar no estaba en mis planes, pero despertar en un cuerpo nuevo se sentía como un lienzo en blanco y una nueva oportunidad.
Sin embargo, conforme crecía, me di cuenta de que este mundo se estaba volviendo sumamente diferente a la Tierra que yo conocía.
Las noticias hablaban de dinámicas sociales extrañas, y el punto de quiebre definitivo llegó en la adolescencia con mi segundo despertar genético: descubrí que era un Omega dominante.
Mi conocimiento de los mangas y novelas me hizo entender de inmediato dónde estaba parado.
No era un mundo normal; estaba atrapado en un universo Omegaverse, no es que me quejara es solo que me sorprende mi género.
A pesar de la rareza de mi biología, mi infancia fue relativamente tranquila. Mi madre era una mujer hermosa, de facciones finas y elegantes.
Desde que tengo uso de razón, siempre tuve la persistente certeza de que la había visto antes en alguna parte, como si fuera un personaje difuminado en mis recuerdos de lector.
Pero la verdad detrás de su rostro no tardó en estallar y saber de dónde conocía a mi mamá.
El día que mi padre descubrió el oscuro pasado de mi madre, el matrimonio se desmoronó en un segundo.
Nos enteramos de que ella había tenido un hijo antes en Corea del Sur, un niño al que simplemente dio la espalda y abandonó a su suerte para rehacer su vida.
Mi padre, un hombre profundamente digno y horrorizado por la frialdad de su esposa, se divorció de ella de inmediato no pudo tolerar la mentira ya que amaba a sus hijos y jamás se le pasaría por la cabeza abandonanos, por eso las acciones de mi mamá fueron una traición.
Indignado, tomó a mi hermana menor y a mí, nos subió a un avión y nos llevó al otro lado del mundo, cortando todo lazo con ella.
Crecí en el extranjero, pero el misterio de ese hermano olvidado nunca abandonó mi mente.
Tras años de esfuerzo, logré ingresar a una prestigiosa universidad en Seúl. Era la excusa perfecta, para volver al país.
Volví a Corea con un solo objetivo: buscar las piezas faltantes de mi historia familiar.
Investigar no fue difícil una vez que até cabos sueltos. Mi madre se llamaba Tang Min-hae.
Y ese hermano mayor que nunca conocí, el niño abandonado, se llamaba Kim Hyesung, el de una de muchas historias que leí y aún recuerdo.
Ahora, me encuentro parado en el pasillo de un edificio residencial de clase alta, con el corazón martilleando con fuerza contra mis costillas.
Estoy frente a su puerta, a solo un milímetro de tocar el timbre.
Mis manos tiemblan un poco, no solo por los nervios, sino porque mis feromonas de Omega dominante están respondiendo a la ansiedad de mi cuerpo, liberando un aroma sutil pero denso en el aire.
Finalmente, presiono el botón.
Los segundos de espera se sienten como una eternidad hasta que el cerrojo digital emite un pitido y la puerta se abre de par en par.
ESTÁS LEYENDO
El Amor Es Una Ilusión Tonta
FanfictionLlegué a este mundo que siempre me dió sorpresas, a medida que crecía me di cuenta en que mundo estaba, lo más sorprendente fue averiguar sobre mi familia y ahora voy a conocer a mi hermano mayor......... Sin saber que ese será el inicio de una aven...
