En un reino oculto tras las montañas, tapado por los árboles se encuentra un pequeño hogar de madera donde el tiempo recuerda la plenitud de una familia. El vacío de una habitación llena la incertidumbre de una mente joven y en luto, junto a ella un alma atormentada que responde a las preguntas de su compañera. "Pero tú fuiste el único que llegó de la misión...", un recordatorio de la suerte; "Y si yo pude... estoy seguro que ella también lo logró", un consuelo que apacigua la herida.
Una ligera certeza que alimenta la duda, genera el motivo de una búsqueda suicida. "Es tu deber comprobar la fuerza de tu hermana, si en verdad sigue viva como creemos no puedes quedarte aquí, Orquídea..." Dijo el chico a la joven ilusa. Con la mirada alzada en dirección al camino entre reinos; con unos ojos llorosos pero una sonrisa sutil que contrastaban, fue la joven capaz de decir una cosa: "Tengo la seguridad de que ella está en alguna parte de ese bosque... Esperando"
Orquidea preparaba alimento, un mapa y ropa, su mente se hacía clara acerca de su misión, de su nueva razón; ella estaba segura que su hermana esperaba, bajo un árbol o quizás en una piedra, puede que incluso se encontrara en el reino vecino de Montelia. Solo una cosa era clara y era su decisión acerca de ir a buscarla en el camino entre reinos.
-Adiós Loto, nos volveremos a ver-dijo el joven.
-Adiós orquídea, espero que puedas encontrar a Iris.
Orquídea se alejó de la cabaña después de despedirse de su amigo, ahora pobre y vacía, recorriendo el camino estrecho de tierra que cruzaba el campo. Veía al cielo celeste, más celeste sin Iris, casi burlándose de su partida, casi olvidándose de su ausencia; con el sol golpeando su cara, ignorante de la tragedia. Fue como entre pasos rápidos llegó a la entrada del centro, una muralla se extendía hasta donde los árboles distantes hacian el trabajo de proteger el interior, y una apertura enmarcada en madera señalaba el ingreso.
Sin mucha antelación orquídea pasó y caminó a través del peso del recuerdo; por una calle que recordaba a las caminatas tempranas por el reino; un mercado donde el polvo reconoce la falta de dos personas, la falta de dos vidas; hasta llegar a una plaza donde el nombre de sj hermana marca las paredes como una víctima de la aurora, dónde nadie vela por qué será de ella. Llega a escuchar trozos del discurso del orador entre tantos ruidos de la plaza, siendo uno de los más desalentadores el que daba a entender la perdida de casi todos los integrantes de La misión de encuentro.
"... La misión de encuentro no resultó como los planes del rey, siendo que la perdida de 6 de sus 7 enviados nos mantiene en luto, así como no hemos logrado contactar con el reino de Montelia por la misma desgracia. Pero no debemos llorar por quienes dieron su vida buscando una respuesta a esta anomalía..."
Dejando atrás las palabras del orador siguió el viento por el camino a las puertas del reino, dónde "Grisalea, templo del recuerdo" se hallaba grabado en el marco de la entrada monumental. Sin puertas desde la desaparición de los animales salvajes no había impedimento para salir, siendo por lo que orquídea dió un paso fuera del terreno empedrado en dirección al exterior, dió lo que presentía como el último ojo al reino que le dió todo y le dignó de nada, y se marchó, con pasos que cargaban con el peso de la culpa de no haber evitado este presente tan incierto. Con árboles que presenciaban su lenta partida, tapando al sol para Orquídea, oscureciendo el camino libre por el bosque silencioso.
El mapa que llevó consigo mostraba 2 caminos en dirección a Montelia, con El camino montañoso derrumbado al medio de este solo quedaba El camino arbolado, siendo el camino tomado en la misión del encuentro. La Aurora ya se hacía anunciar con su estela bicolor a lo lejos en el cielo, cubriendo con su manto morado y rojo el bosque atravesado por El camino arbolado. Orquídea se desplazó entre los árboles por el camino libre que se encontraba antes de llegar a la frontera de la Aurora, era un camino un tanto irregular pero sin ruidos; el aire se volvía pesado mientras los sentidos de Orquídea se tensaron, aún sin ojos cercanos se sentía la presencia de algo... O alguien. Orquídea se detuvo en medio camino, ya había dejado atrás la entrada de Grisalea y le quedaba viaje para llegar a la frontera de la Aurora ¿Acaso la podrían haber estado siguiendo? "No tiene sentido, quien podría seguirme hasta acá..." Fue lo primero que pensó. "La única persona que sabe de mi viaje es Loto ¿Habrá venido hasta acá por mi?" Ya empezaba a hacerse una idea. "Pero no le dije que me siguiera, la última vez que fué a la Aurora él fue el único que regresó... Quizás viene a ayudarme ¿No?... ¿No?".
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Aurora
FantasyUna joven llamada Orquídea que atraviesa una anomalía que desconecta 2 reinos en busca de su hermana.
