Encuentro

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Siendo sinceros, ninguno de los dos quería viajar ¿para qué? Es obvio que no era algo necesario, pero los pasajes ya estaban comprados, el evento ya estaba confirmado. No había otra opción más que asistir y cumplir con lo programado.

Aquí va mi honesta opinión, ni me fijé en él cuando llegué al lugar, no recuerdo haberlo visto siquiera un segundo, mi cabeza andaba en otro lado, más que nada por nervios porque habían demasiadas personas que no conocía y me sentía como la alumna nueva que llega a un salón donde todos se conocen desde que están en inicial, algo así.

Pasaron las horas y llegó el momento de la reunión oficial, admito que esa fue la primera vez que mi mirada lo captó, siendo honesta 2.0, me gustó. Me llamó la atención y mucha curiosidad, no llevaba mucho tiempo en la oficina como para conocerlo, pero no lo había visto en ningún momento. Sentía curiosidad por saber quién era, de dónde era, qué hacía ahí ¿había asistido a la misma reunión que yo? ¿Era encargado del local? ¿Era el seguridad del local? ¿Era el mozo? ¿Era parte de la oficina? DIOSSSS, muchas preguntas y pocas respuestas en tanto tiempo que duró la reunión, no tenía realmente a quién preguntarle, pero como sea iba a descubrir más información sobre él. Mi cabeza estaba tan sumergida en esas preguntas, que ni siquiera presté atención cuando el jefe lo mencionó y presentó ante todos. ¿Cómo pude perderme ese momento? Realmente estaba muy ida.

Acabó la reunión y no lo vi más, me regresé al hospedaje junto a otros compañeros, en mi cabeza aún estaban todas esas preguntas sin respuesta ¿tan oculta era su vida? No sabía ni siquiera su nombre, NAAAADA. Nos tocaba una cena, no 100% elegante, pero ajá, se entiende. ¿Él estaría ahí? ¿Cómo saberlo? ¿A quién preguntarle? Igual me alisté, me maquillé como de costumbre y salí rumbo al local sin expectativas por si no lo volvía a encontrar ahí. Llegué y después de hacer un escaneo discreto... ADIVINEN QUIÉN ESTABA AHÍ. Exacto, el mismo moreno que me había atraído en la tarde, bien vestidito con terno y viéndose más guapo. Me prometí siquiera intercambiar una palabra con él. Llegó la hora de la cena, no lo vi sentado en la mesa con todos; esto solo confirmaba mi pregunta de "es encargado del local".

Bueno, mi historia de amor se había acabado, ni modo, duró poco, pero fui feliz JAJA

El jefe nos avisó que después de la cena habría fiesta, por lo que con otras compañeras decidimos regresar al airbnb y cambiarnos los zapatos, no queríamos andar entaconadas y cansadas, queríamos perrear como se debe y hasta que nos boten del local. Llegando a la fiesta, hice un segundo escaneo, EL AMOR DE MI VIDA ESTABA AHÍ, uffff, era mi momento. Solo había un detalle, habían grupos separados, carajo, eso me complicaba las cosas, porque yo estaba en el grupo B y él andaba en el grupo A. Ok, Renata, piensa en algo rápido, tienes que juntar los grupos.

Espera, ¿por qué los veo apagando todo? ¿Ya se acabó? Pero si no llevamos ni una hora aquí, maldita sea ¿qué hago? Piensa piensa. ¿Una discoteca? ¿Él irá? Ya, tú solo sigue a todos, por el camino vas pensando en algo. BINGO. Trajiste botellitas de licor que no te dejarán pasar, invítale a todos, pero asegúrate de invitarle a él también.

Fui llamando a uno por uno, hasta que un amigo suyo me dijo POR FIN su nombre. Bruno, como un amigo del colegio, pero este era moreno y simpático.

"BRUNOOOOO" - comencé a gritar su nombre, para poder acercarme a él y le ofrecí de mis botellitas. ADIVINEN QUÉ HIZO... ¡Me la rechazó! ¿A mí? Imposible, se lo dije "A mí no me puedes negar nada", PUM. Abrió la boca y le invité. No le gustó ni un poquito jajajaj Pero por lo menos había logrado acercarme a él e intercambiar miradas, había estado cerquísima. Listo, nos íbamos a casar, era obvio.

Entramos a la discoteca, éramos un grupo grande, me concentré en mis amistades, hice show con los bailarines de la discoteca hasta que hicimos ronda entre todos los compañeros y como buenos bailarines, nos sacaron a bailar al centro de todos y ahí se sintió la magia. Fuegos artificiales se iluminaron en mi cabeza. Conectamos. Evidentemente, como buen moreno, sabe moverse bien y todos los ritmos le salen 10/10 ¿para qué negar lo evidente? Así estuvimos buena parte de la noche hasta que en algún punto, PUM, como imán terminé bien pegada a su costado.

Amigos no, por favor Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora