MI PEOR DÍA

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La noche en que la magia fue sellada, el cielo se partió en dos.

Columnas de luz atravesaban las nubes mientras incendios consumían ciudades enteras en el horizonte. El suelo temblaba bajo los pies de los cuatro jóvenes que permanecían de pie alrededor del amuleto.

Sus manos brillaban.

Sus rostros estaban cubiertos de polvo y heridas.

Y aun así, ninguno se movía.

Sabían que si fallaban, no quedaría nada por salvar.

La magia rugía a su alrededor como una tormenta viva.

Entonces ocurrió.

La energía comenzó a dividirse.

Un fragmento.

Dos.

Tres.

Cuatro.

Los jóvenes observaron cómo los fragmentos quedaban sellados, pero una quinta luz apareció entre ellos.

Más brillante.

Más antigua.

Más poderosa.

Durante un instante, todos comprendieron lo mismo.

Aquella luz jamás debía caer en manos equivocadas.

Y mientras el mundo se derrumbaba a su alrededor, tomaron una decisión que cambiaría la historia para siempre...

__salto en el tiempo __

-¡AUCH!

Me agaché rápidamente para quitarme una espina que se había clavado en mi pie.

Mala idea.

Mientras intentaba mantener el equilibrio, mis brazos comenzaron a agitarse de un lado a otro como si eso fuera a ayudarme. No ayudó.

Un segundo después, terminé cayendo directamente al lago.

-¡JUEPUTA! ¡Lo que me faltaba!

Me levanté empapada, apartándome el cabello de la cara mientras el agua chorreaba de mi ropa.

Definitivamente, aquel no estaba siendo mi mejor día.

-Mejor me voy a mi casa a cambiarme

Salí del lago refunfuñando.

Cada paso hacía que el agua escurriera de mi ropa y dejara pequeñas gotas sobre el sendero.

Si mi madre me veía así, seguramente iba a preguntarme qué había pasado.

Otra vez.

Y, sinceramente, ni siquiera yo estaba segura de cómo terminaba metiéndome en este tipo de situaciones

Siempre terminaba igual.

Mojada, cubierta de barro o lastimada.
Por suerte, hoy los dioses no parecían estar de mal humor y no me había hecho daño.
Aunque sí había terminado empapada.
Otra vez.
Suspiré mientras escurría una manga de mi ropa.
Creo que soy un amuleto de mala suerte.
No.
Los amuletos tienen más suerte que yo
Seguí caminando hacia mi casa, creo que hable antes de tiempo por que apenas di unos pasos mis pies tropezaron con una raíz que sobre salia de el suelo y no tuve tiempo de reacciónar

Cuando intente levantarme sentí un ardor en mi muñeca , frunci el ceño y comenzé a levantarme

- mierda hable antes de tiempo...

Dije mientras me limpiaba el barro que se había formado por la caída pues aún estaba empapada por mi estúpida caída de el lago

Seguí caminando.

EL CORAZÓN DE LA MAGIAStories to obsess over. Discover now