-Es un hermoso día para salvar vidas.
Samantha Rivera murmuró la frase familiar mientras respiraba el aroma de la formalina y la medicina, entrando a las recién renovadas salas del Hospital Universitario de Monterrey, México. Sin embargo, no es nada nuevo ser invitada a trabajar en casos especiales en diferentes hospitales. Algunos pueden llamarla una doctora nómada, ya que nunca puede quedarse en un hospital, siempre está en demanda para ayudar en algún otro lugar.
Ella recibe algunas miradas de admiración y reconocimiento en el camino hacia el ascensor, ella logra formar una leve sonrisa y hacer una reverencia. Sube al ascensor y presiona el botón número 8. Cuando se abrieron las puertas, una sonrisa alegre la recibe.
-¡Buenos días, Samantha! Te he estado esperando - Dijo la dama con la inscripción "Dra. Voctoria Palami" en su placa de identificación.
-No tenías que esperar aquí, pero gracias por la cálida bienvenida, Vicky - Samantha sonrió y envolvió su brazo alrededor de la baja.
-Estaremos compartiendo el mismo espacio pero tenemos habitaciones diferentes. Te presentaré al personal... Aunque no es como si no te conocieran ya - Vicky sonrió mientras guiaba a Samantha a su oficina.
-Todos, den una cálida bienvenida a la Dra. Samantha Rivera. La doctora prodigio, una de las 10 mejores terapeutas del año durante 3 años consecutivos, y... ¡ya saben el resto! - Vicky aplaudió, las enfermeras y el personal la imitaron - El director logró contratarla para que trabaje en nuestro hospital. Asegúrense de que ella tenga todo lo que necesita - Cambio de tema y comenzo a presentar al personal del hospital - Ella es la doctora menor Nuvia, y ellas son las internas Sofia y Maria. Chicas, es un honor trabajar con la legendaria Samantha Rivera. Hagan lo mejor que puedan.
-Estás exagerando. Me será difícil respirar aquí - Samantha bromeó y se inclinó - Me alegra tener a todos a bordo. ¡Tengo muchas ganas de trabajar con ustedes! - Dijo con entusiasmo - Los médicos menores me acompañarán a mis conferencias y los internos deben tomar notas. Díganle a la enfermera que me envíe mi horario, Por favor - Ella sonrió.
Samantha fue a su oficina para establecerse y organizar sus pertenencias. En ese momento, una enfermera llamó para darle una lista de actividades programadas para el día. Al final de la lista, había una nota sobre una ronda especial. Samantha se encogió de hombros por ahora. Ella se ocupará de eso cuando llegue la hora.
-Muy bien Samantha, seguro que hiciste parecer que los años de servicio no te han quitado la vida. Sé amable con esos chicos. Siguen siendo optimistas y llenos de vida - Vicky apareció para ver cómo estaba su amiga.
-No te preocupes. El hospital los agotará, yo no - Samantha hizo un gesto confuso con sus manos, tratando de encapsular la complejidad - De todos modos, parece que te preocupas demasiado por ellos. ¿Qué le pasó a 'La chica sin corazón de la sala 7' Vicky? - Samantha rió.
-Atrás quedaron esos días en los que estaba demasiado tensa. Soy bastante blanda ahora. Ellos son un lote prometedor - La compañera se acomodó en la silla.
-Debe haber algo más. No puedes ser tan blanda por nada. Creo que es la doctora menor ¿Estoy en lo cierto? - Se burló nuevamente Samantha y ella supo que había alcanzado el premio mayor cuando la cara de Vicky se agrió.
-¿Cómo te...? Cómo sea... ¿Te gusta tu oficina? - La pregunta anterior se evadió fácilmente.
Sí. Esto es realmente mucho mejor. Deberías haberme convencido antes - Dijo Samantha y le dio a Vicky un pequeño dulce.
-Como si realmente quisieras más logros. Tú eres la que está 'insensibilizada' para lograrlo - Vicky se rió y negó con la cabeza - Ese es el problema con los que tienen éxito como tú. Terminas logrando tanto, que te aburre.
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Sensitivities
FanfictionSamantha Rivera ha sido desensibilizada de la vida, siendo así una prodigiosa médica en exceso, hasta que le es asignada Abril Garza, la cual tiene hipersensibilidad de los 5 sentidos. Una quiere sentir todo, mientras la otra no quiere sentir nada e...
