A veces te miro a los ojos, y me quedo sin palabras, aunque tenga en mente tantas que se acumulan, que me ahogan.
Todo porque no sé pronunciarlas, porque temo, ¿a qué? ¿A qué le tengo tanto miedo?
Quizá a que no me quieras, a que prefieras a cualquier otro chico, que pueda darme mil vueltas, antes que a mí.
Yo, Ranma Saotome, siempre tan seguro y decidido, no puedo evitarlo: tengo miedo y rabia al mismo tiempo de pensar en perderte por culpa de mis propias acciones.
O, bueno, más bien de la falta de ellas.
Suspiro, mientras observo el atardecer de aquella tarde de verano, tumbado en el tejado de la casa, como acostumbro a hacer cada vez que quiero, (o, al menos, intento) tener algo de privacidad, de espacio tranquilo para mí mismo.
Le llevo dando muchas vueltas, y no sé cómo salir de esta encrucijada.
No sé cómo decirte lo que siento sin que sea un caos por completo.
Quiero hacer las cosas bien contigo.
¿Pero cómo?
¿Me lo dirías tú si te preguntase, Akane?
¿Cómo debo hacer las cosas contigo? ¿De qué manera debo mirarte para que comprendas que solo quiero estar contigo? Que no me importan las demás, que solo tú vives en mi mente, en mi corazón.
Es lo que quiero gritarte cada vez que veo como tu precioso rostro se frunce de coraje cuando ve a una de ellas cerca de mí, siendo cariñosa conmigo, aunque yo jamás les haya pedido esa atención.
Pero ellas no podrían importarme menos, Akane. Alguna más que otra, porque, después de todo, Ukyo, por ejemplo, es mi amiga de toda la vida, es innegable e inevitable que le tenga aprecio, pero no el aprecio que ella me tiene.
No la amo, no puedo verla de esa forma.
Mi corazón ya ha escogido a su dueña, y ella no es.
Shampoo es.. bueno.. es Shampoo..
no soy ciego, claramente, tanto ella como Ukyo son lindas, si. Pero, genuinamente, más allá de su ley tribal, no hay vínculo que nos una. Ella será dulce, expresiva, fuerte, la mujer ideal, dirían algunos.
Pero no es mi mujer ideal.
Porque yo ya tengo la mía, y no necesita ser la más cariñosa ni la mejor repostera o cocinera para que se haya vuelto la única, la mujer de mi corazón.
Y de Kodachi mejor ni hablar, todavía tengo pesadillas con la hermana Kuno y sus miles de intentos de envenenamiento para "conseguirme".
Como si yo fuese un trofeo a ganar, vaya. Da miedo que no me vea como un ser humano, sino como lo que ansía.
¿Desde cuándo me he vuelto una posesión para todas ellas?
Un nuevo suspiro sale de mis labios, resignado a esa situación.
Pero, Akane, tú no me ves así. Eres la única que me ve de una forma que.. que nadie más puede ver.., ¿cómo haces para traspasar las capas con las que recubro mi vulnerabilidad y verla claramente?
Y, aún así, aún así no me juzgas por ello. No me juzgas por cómo soy. ¿Me quieres así, Akane? ¿Me quieres así, al completo, con miedos, con fallos, con la imperfección de no ser el mejor en realidad, de no ser ese hombre que te mereces, que ni siquiera es realmente un hombre en toda su totalidad por culpa de esta dichosa maldición que me lo impide y me retiene de mis objetivos?
¿No te importa todo eso?
-Soy un auténtico bobo..-es lo único que sale de mis labios, y vuelvo a suspirar una vez más con resignación-.
YOU ARE READING
Rankane Week 2026
Fanfiction''(...) No necesita ser la mejor repostera o cocinera para que se haya vuelto única, la mujer de mi corazón (..).''
