Protagonista: Nadisshu Hishino
En un lugar desconocido *
Jae: quiero tu poder y no te dejaré descansar hasta tenerlo y matarte
Nadisshu: ya lose solo no moriré tan fácilmente
Jae: estás al filo del cuchillo
Nadisshu: ya pero no moriré así
sonido de derrumbar una puerta *en el presente *
Mizu: ¡¡GOOD MORNING!!
Oshin: buenas
Nadisshu: buenas os estaba esperando
Dei: pues que bien vamos a instituto
Erima: una carrera
Nadisshu: ¡he de donde saliste, eso no vale!
en el instituto *
Erima: ¡gane!
Mizu: es injusto, tú empezaste primero
Akaori: ¿podrían dejar de pelear?
Erima: puesh ño quieyo
Mizu: you tampoco quieyo
Nadisshu: pues mira que bien, vamos a clase
Erima: aburrida
Mizu: aguafiestas
Nadisshu: ¿que he hecho para tanto insulto?
Dei: quitarles la tontería
Nadisshu: por lo menos las hice caminar
Akaori: la única normal aquí
Mizu: sabes que os digo que me quedo aquí sentada
Erima: yo también
se sientan *
Nadisshu: no ustedes vienen a clase * se acerca a ellas y le pega una colleja a cada una* ustedes vienen quieran o no * las come del cuello de la camisa y las empieza a arrastrar * se vienen conmigo
Mizu y Erima: ahg~
*Nadisshu arrastra a Mizu y a Erima por el pasillo del instituto hacia el salón de clases. Dei, Oshin y Akaori caminan al lado, riéndose de la situación*
Mizu: *Quejándose mientras es arrastrada* ¡Sueltameeee! ¡Me estás arruinando el uniforme el primer día!
Erima: *Pataleando en el suelo* ¡Esto es secuestro! ¡Akaori, haz algo!
Akaori: *Sonríe y mira hacia otro lado* Yo no veo nada. Te pasa por tramposa en la carrera.
Dei: Además, muévanse. Si llegamos tarde otra vez, el profesor nos va a poner a limpiar el pasillo. Y hoy no tengo ganas de barrer.
Nadisshu: *Se detiene frente a la puerta del aula y las suelta* Ya llegamos. Ordenense la ropa y entren como personas normales, ¿quieren?
*Mizu y Erima se levantan del suelo quejándose y sacudiéndose el polvo. Justo cuando Nadisshu pone la mano en el picaporte de la puerta, se detiene un segundo. Mira el cielo a través de la ventana del pasillo. Siente una extraña y brevísima sensación de vacío, como si el mundo que conoce fuera solo una pequeña pieza de algo mucho más grande*
Oshin: *Al notar que se detiene* ¿Qué pasa, Nadisshu? ¿Te dio miedo entrar?
Nadisshu: *Parpadea, saliendo de su trance, y sonríe* No, nada... Solo una tontería. Vamos a clase.
*Ninguno de ellos imagina que sus vidas rutinarias de estudiantes están a punto de romperse, ni que terminarán cruzando fronteras hacia mundos que ni sabían que existían... y mucho menos que un enemigo llamado Jae los estará esperando en el futuro*
*El grupo entra al salón de clases y se acomoda en sus pupitres. Nadisshu se sienta al fondo, cerca de la ventana. Saca su teléfono y mira de reojo la pantalla: tiene un mensaje de texto de un número oculto. "Sé dónde estás. Pagaráis por lo que le hiciste a mamá"*
Nadisshu: *Pensando para sí misma mientras borra el mensaje con el pulgar tembloroso* Urakomi
¿Cómo ha conseguido este número? Si los chicos se enteran de que tengo una hermana mayor... y de lo que piensa de mí...* murmura *
Mizu: *Se gira en su silla, interrumpiendo sus pensamientos* ¡Oye, Nadisshu! ¿Le pasa algo a tu teléfono? Tienes cara de haber visto un fantasma.
Nadisshu: *Bloquea la pantalla de golpe y finge una sonrisa tranquila* ¿Eh? No, nada. Es solo un mensaje de Yûi. Ya sabes cómo se pone si no le aviso que llegué bien al instituto.
Akaori: *Desde el pupitre de al lado, sonriendo* Vaya, qué buen hermana mediana eres. Entre cuidar a Yûi y aguantar las tonterías de Dian y Dishan en casa, no sé cómo tienes energía para nosotros.
Erima: Sí, la verdad es que tus tres hermanos son un terremoto. ¿Cómo están Dian y Dishan? ¿Siguen compitiendo por tonterías ?
Nadisshu: *Sintiendo una punzada de culpa por mentirles* Sí, igual que siempre. Ayer casi rompen la tele del salón y se supone que Dian es el mayor
Dei: Menos mal que te tienen a ti para poner orden.
Nadisshu: *Mira de reojo hacia la ventana, viendo su propio reflejo* Sí... claro...*aprieta el teléfono en su bolsillo*
*Sus amigos creen conocer a toda su familia, pero la existencia de Urakomi es un secreto que planea mantener oculto. No quiere que nadie se involucre en esa red de venganza y dolor... sin saber que el destino ya ha entrelazado su camino con el del hijo del asesino de su madre*
Está todo echo a mano 760 palabras
