Toda mi vida he tenido claro que hay sentimientos que no se pueden mezclar,
pero después de hacer el amor contigo y quedarme a tu lado
mientras me buscabas para abrazarme, quedándonos piel con piel,
sintiendo el calor del otro, entre risas, besos y el roce de nuestra nariz,
entendí que hay conexiones que rompen cualquier idea que uno creía tener clara.
Pero contigo no solo se mezclan las emociones, también se mezclan...
La calma con el deseo, la ternura con la pasión y el tiempo con las ganas
de que el momento nunca termine.
Y es ahí, justo en esos pequeños instantes a tu lado,
donde todo lo imposible también puede sentirse como hogar.
Ese lugar en el que quiero estar todos los días de mi vida,
porque contigo hasta el silencio se siente bonito.
Porque no se trata solo de los besos o los abrazos,
sino de la paz que encuentro cuando estoy a tu lado,
de como haces que todo parezca más simple y más real.
Y si algún día me preguntan dónde se siente el amor de verdad,
creo que voy a responder que, en tus brazos, en tu risa y en esos momentos
donde el mundo deja de importar porque te tengo conmigo.
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CARTAS PARA QUIEN NUNCA REGRESO
PoetryPorqué a la mala aprendí que no debí amarte así. Hoy sigo escribiendo para tí.
