Parte 1 Sin Título

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Menos mal que se ha alejado esa criatura. Espero no volver a encontrarme con ella porque ha sido horrible, nunca había sentido ni olido algo así y no quiero tener que pasar por eso de nuevo. En mi interior sabía que era un ser muy peligroso, todo mi cuerpo me pedía que saliera corriendo a toda velocidad en dirección contraria  y si no lo he hecho ha sido por no abandonar a mi humano. Y que no vuelva a comer jamás si a éste no le ha pasado lo mismo. La verdad es que parecía humano pero no lo era en absoluto, mis sentidos no me engañan, no olía como los demás sino a carne muerta. Pero no a la buena, a la que te dan ganas de devorarla, ni tampoco a la que ya está demasiado podrida.

  No debía haber pensado en comida, qué hambre tengo, no he podido conseguir nada desde antes de ir a dormir y ese asqueroso de Holgazán, que es peor que los gatos, no me ha dejado ni un bocado de lo poco que quedaba de las chuletas. Le habría mordido el cuello, pero no quiero que mi humano se enfade conmigo y me pegue o, peor aún, me eche de su lado. A ver si vamos a algún sitio de esos en los que consigue comida y luego siempre nos da algo.

   Por el olor estamos yendo a ese lugar donde le dan esas cosas que huelen tanto a azúcar que le encantan y pan para nosotros. Vaya, qué lástima, hubiera preferido poder comer carne pero mejor eso que nada. En cuanto lo consiga tengo que irme corriendo a algún sitio yo sólo, no quiero que éste pueda quitármelo.

   Ya estoy mucho mejor, aunque sólo haya podido conseguir pan ya no tengo hambre. Parece que mi humano está siguiendo a esa hembra humana que anda como si tuviera una pata herida y tiene el pelo de la cabeza muy largo y rizado como el de algunos perros. La verdad es que no me extraña que la siga porque huele muy bien. Seguro que él quiere copular con ella, parece que los humanos siempre están deseando hacerlo, aunque creo que les pasa más a los machos que a las hembras, como a nosotros. Lo sabía, ahora están hablando, espero que no tarden mucho porque quiero ir a jugar al parque.

   Un momento, ese olor que viene por allí lo he notado antes, creo que esta mañana. Si, es otra vez esa criatura, ese ser tan peligroso, vuelvo a sentir lo mismo. Y Holgazán también. Tenemos que hacer que mi humano se vaya de aquí cuanto antes, vamos a ladrarle. No hay manera, sigue hablando con la hembra y no nos hace ningún caso. Y eso se acerca cada vez más, debemos irnos ahora.

   Ya está aquí, los dos se han dado cuenta pero es demasiado tarde. Y ese cobarde está en aquel rincón en el que hay unas cosas de madera, lloriqueando con el rabo entre las piernas. Me da igual, si esa criatura intenta hacer daño a mi humano me enfrentaré a ella.

   El ser ha atacado a la hembra, la ha tirado al suelo y está mordiéndole el cuello, es el momento de marcharnos de aquí. ¡No! ¡Mi humano se ha lanzado a por la criatura y ésta le ha hecho daño! ¡También está tumbado en el suelo y huele a sangre! ¡Tengo que defenderlo! ¡Si muere me quedaré solo!

   Ya ha terminado todo, he saltado a por ese ser sin pensar, podía haberme matado pero he tenido mucha suerte, cuando me tiré a morderle se tropezó y cayó hacia atrás clavándose ese palo de madera que ahora sale por su cuerpo. No se mueve pero su olor no ha cambiado, sigue siendo a carne muerta. Pero lo importante es que mi humano está vivo, ya se está levantando. Y la hembra también.


El peor enemigo del vampiroHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora