capítulo 1

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La oficina de la presidencia en Ecomoda nunca se había sentido tan fría. Armando observaba a Marcela caminar de un lado a otro, revisando unos informes con una indiferencia que le cortaba la respiración. Él ya no quería discutir, ¿para qué seguir? Estaba cansado de tratar con la ilusión de que ella lo quisiera como él quería.
— Todo está en orden, Armando —dijo ella sin mirarlo, con la voz plana, vacía—. No sé por qué insistes en revisar todo dos veces.
Armando apretó la mandíbula. En ella buscaba un sueño, pero sentía que Marcela solo buscaba venganza por los errores del pasado. Él estaba pagando por alguien que la engañó, por un pasado que la lastimó y la hizo mal.
— Quizás amaste a quien no debiste, Marcela —soltó Armando, y el silencio que siguió fue sepulcral—. Y yo lo estoy pagando. Me tratas como si fuera un juego, como si mi amor fuera una aventura más.
Salió de la oficina antes de que ella pudiera responder. Necesitaba aire, pero lo que encontró fue la mirada de Betty en la oficina de al lado. Ella, como siempre, estaba ahí, sumergida en números, siendo la que de verdad entendía el caos que él cargaba.
Se refugió en su escritorio y cerró la puerta. La pena más amarga lo envolvió de repente. Se sentía un tonto por creer en lo eterno en un mundo donde amar ya solo era cosa de un beso. Se sentó frente a Betty, que lo miraba con esa preocupación silenciosa que a él empezaba a acalorarlo sin tocarlo.
— Doctor... ¿está bien? —preguntó ella suavemente.
Armando la miró fijamente. Ella era diferente, tenía ese "no sé qué" que empezaba a hipnotizarlo en medio de su desastre.
— No, Betty. No estoy bien. Estoy buscando donde no hay nada —confesó él, recargando la cabeza en sus manos—. ¿Cómo obligar a alguien a que te quiera?
En ese momento, el teléfono de su oficina privada vibró. Era una notificación, un mensaje que no debía haber visto. Sus ojos se fijaron en la pantalla y sintió que el corazón se le convertía en piedra. Era el inicio de lo que él ya sospechaba: la decisión fatal ya estaba tomada, y la carta que lo cambiaría todo estaba a punto de aparecer.

eclipse de Pasarela Where stories live. Discover now