Parte 1

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Piso frío, cemento duro, maletas aventadas a la calle sin sentimientos, una tristeza tan abrumadora.

El rico olor a fresas con ese toque tan característico de vainilla suave, pero apagado, rostro hinchado de tantas lágrimas derramadas.

Pies cansados de no saber hacia dónde más caminar, corazón roto. Tan roto que ya no sentía nada, literalmente hecho trizas, provocado por aquel alfa que un día juró amarlo y respetarlo, rompiendo cada una de sus promesas. Tirándolo a la calle como si él no valiera nada.

Y tal vez eso era lo que él creía, que para todos él era nada más y nada menos que basura, una sucia basura que cualquiera podía pisotear y lastimar, no importando los sentimientos.

Un pequeño omega, tan fuerte pero tan débil a la vez, sintiéndose tan defraudado en estos momentos, incapaz de evitar el llanto.

Sentado en una banca de aquel parque que ahora era tan frío para él, donde había vívido momentos tan especiales con esa persona.

Aquella persona que no sintió remordimiento al sacarlo de su casa, la cual Louis había llamado hogar, en donde compartieron amor, alegría y cariño, el cual ahora se habia esfumado.

No quedaba nada.
Nada de lo que algún día construyeron juntos.

Todo eso desapareció, gracias a cierto alfa, al que no le importo ver ese mar de ojos llenarse de lágrimas al enterarse de su infidelidad.

Esa fría noche, sin más que llorar -aún con el sentimiento dentro- Louis no tuvo otra opción, más que pedir un taxi, el cuál lo llevo al hotel más cercano.

Su familia vivía en Manchester, y en estos momentos maldecía vivir lejos de ellos. Quisiera llegar a ese lugar tan acogedor, dónde su madre de inmediato lo recibiría en la puerta con un abrazo tan fuerte que ahí mismo sacaría todo lo que tiene atorado en el corazón, o con sus hermanas dando vueltas alrededor de él, felices porque su hermano mayor esté al fin con ellas.

En cambio, lo único que lo recibe en aquella habitación vacía, es una cama grande, tan perfectamente tendida, sábanas blancas que parecen nuevas, almohadas que se ven realmente cómodas.

Por ahora solo piensa en descansar, está tan cansado de llorar, que lo único que quiere hacer en estos momentos es dormir, y ya no despertar hasta saciar el fuerte sueño que tiene.

Antes de meterse en aquella cómoda cama, se desnuda y se adentra a la bañera, quiere limpiarse, sacar todo de él, no quiere ese asqueroso aroma a Tabaco cerca nuevamente, nunca más.

La lluvia falsa cae sobre él, lágrimas largas y gruesas salen de sus ojos nuevamente.
Pero promete que esa será la última vez que llorará por alguien que absolutamente no lo merece y que daño su corazón fuertemente.

Sale de bañarse y cae rendido en esas suaves sábanas, las cuales le prometen comodidad y sueño profundo durante las próximas horas.

Mientras tanto, en el mismo hotel, en la habitación a un lado de él, reposa un olor que se siente tan familiar, bosque suave, sin preocupaciones. Bosque con un toque de vainilla fuerte.

Vainilla que se complementa sin saberlo

...

Cabellera larga meciéndose, ojos color esmeralda cansados, manos llenas de anillos que ruegan por descansar, un traje que empezaba a ser insoportable.

Ha sido un día pesado, lo único que quiere es llegar a esa habitación de hotel que su secretaria reservo, porque la suite ya tenía dueño temporal.

Un aroma a bosque pesado invade a todo aquel que pasa por un lado, llenandolos de un pequeño escalofrío al respirar ese olor tan fuerte.
La vainilla que lo acompaña es intensa, lejos de reconfortar, se siente sofocante.

Omegas alzan la mirada al percibirlo, lejos de la atracción, el instinto que los abarcaba .

Abre la habitación, se deshace de su ropa, quedando únicamente en boxer. Se quita todos esos anillos que adornan sus largos dedos, se hace una coleta para el cabello tan largo y rizado que tiene.

Se deja caer sobre la suave cama, buscando el descanso que el día no le permitió tener.

Sin saberlo, ambos aromas se mezclaron por primera vez,
encajando de una forma casi perfecta.

Como si se reconocieran.

Como si uno hubiera estado esperando al otro.

Y, por primera vez en años, el sueño no se sintió vacío.

...

El día siguiente llegó, acompañado de un cielo pintado en gris. El ambiente se sentía apagado, pesado.

Cómo si el mundo quisiera acompañar a ese Omega de ojos color mar, en la tristeza que cargaba, y el cansancio que sin saber, también habitaba en la habitación de al lado.

Sin tantos ánimos, Louis despertó. Se quedó observando el techo por unos cuantos segundos, que se hicieron eternos.

Cuando tuvo suficiente, se levantó de la cama, se puso algo cómodo y abrió su laptop.
Buscaría algún vuelo hacia Manchester.

El definitivamente ya no quería estar en Berlín.

Irse a vivir con él había sido el peor error que había cometido.

Rápidamente encontró uno para ese mismo día a las 12:00am.
El aeropuerto le quedaba como a una hora de dónde el se hospedaba, por lo que no perdió más tiempo.

Tomo un baño lo más rápido que pudo, se alistó y salió rápidamente, echando un último vistazo para observar si no se le olvidaba algo.

Camino hacia el elevador, ignorando aquel olor que brotaba por el aire, mezclándose con el suyo.

Espero pacientemente a que las puertas abrieran para poder entrar. Cuando el ruido metálico de las puertas llego, se apresuró a hacerlo, cargando dos maletas un poco pesadas para él.

No había dejado ninguna de sus pertenencias, más que las que Gregory le compraba. Ya no quería nada más de él cerca.

Había algo con el instinto de su omega. Algo que lo hacía detenerse, no querer marcharse. Pero lo ignoro, ignoro totalmente a su omega, después de muchos años de no hacerlo, ya no le importaba nada más.

Antes de que las puertas del elevador se cerrarán por completo, apareció una figura alta, cabello largo, y ese olor, Bosque y vainilla.
Vainilla que era pesada, más de lo que solia serlo.

Aún así, Louis se quedó completamente quieto por un segundo. Su respiración se detuvo con ese olor tan característico. Su omega por dentro daba brincos de felicidad.

Frunció el ceño ligeramente, no entendía porque de repente la reacción de su omega era tan buena

No lo entendía, pero el sentimiento estaba ahí. Presente en su corazón, un sentimiento raro, no sabía de que se trataba.

///

Holiiii, de verdad estoy bien emocionada por estar escribiendo esto, tipo "no se lo que hago, pero luzco genial haciendolo" JAJAJAJA

De verdad espero que les guste está historia, intentaré hacer capítulos largos aunque nunca lo logro, ok?

Se aceptan comentarios, neta algo q vean diganme y yo acepto todo.

Gracias por leer, espero que lo sigan haciendo.


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⏰ Última atualização: Apr 10 ⏰

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