Capitulo 1

4 2 0
                                        

El frío de la morgue no era nada comparado con el frío que Lian sentía en el pecho.

Frente a él, la figura de su novio se desvanecía. No era el chico sonriente que le llevaba café a la salida del trabajo; era una sombra pálida, con los ojos llenos de una confusión infinita. Los que ven fantasmas saben que los que mueren en accidentes tardan en comprender que ya no pertenecen aquí.

—No te vayas —susurró Lian, aunque los enfermeros que pasaban por el pasillo pensaran que hablaba solo—. No te lo voy a permitir.

Lian recordaba las historias de su abuela sobre el "Intercambio de Sombras". Había un hombre en las afueras de la ciudad, un chamán que no servía a la luz, sino a la necesidad.

Esa misma noche, bajo una lluvia que parecía querer borrar las manchas de sangre del asfalto, Lian llegó a una casa que olía a incienso rancio y tierra mojada. El chamán lo esperaba con los ojos vendados.

—Quieres traer algo que el universo ya soltó —dijo el anciano con una voz que crujía como madera vieja—. Puedo darte el hilo para traer su alma de vuelta, pero las almas son como el agua: necesitan un recipiente. Y el suyo ya está roto.

Lian sacó todos sus ahorros y los puso sobre la mesa.

—Búsquele uno nuevo. No me importa de quién sea.

El chamán sonrió de forma macabra.

—Cuidado con lo que pides, muchacho. Hay cuerpos que quedan vacíos por una razón. Justo ahora, a kilómetros de aquí, hay un hombre que hizo mucho daño y esta por salir de prision, Un hombre que hizo cosas que harían que tus fantasmas temblaran. ¿Estás dispuesto a que el amor de tu vida use la piel de un monstruo?

Lian no lo dudó. En su mente, solo estaba el vacío de su cama, el silencio de su teléfono.

—Hágalo.

El ritual comenzó. El aire se volvió pesado, y Lian escuchó un grito que no provenía de este mundo. Sintió cómo el alma de su novio era arrancada de la penumbra y forzada a entrar en un túnel de oscuridad.

Horas después, el chamán abrió los ojos.

—Está hecho. Pero recuerda, Lian: el cuerpo tiene memoria. La carne no olvida lo que las manos hicieron. Tu novio ha vuelto, pero el asesino... el asesino siempre estará debajo de su piel.

Lian salió de allí con una dirección escrita en un papel. Iba a buscar a su novio.

Al llegar alli vio al chico de hombros anchos y mirada gélida, sintió un escalofrío de repente.

Al ver sus ojos se dio cuenta que realmente era su novio, pero tambien se percato que tenia una energia demaciado pesada, que no reflejaba amor, sino odio

Continuara...
-------
Estefania-1999

Unidos por el abismoStories to obsess over. Discover now