Mi llegada al palacio no fue ceremoniosa.
Aunque la familia real aparentaba mostrarse receptiva al acuerdo de nuestros antepasados, la realidad era otra. En esta época, el hecho reciente de que la familia Blossom tuviera el poder militar en sus manos hacía que los intereses políticos marcaran una clara distancia entre lo que debía ser una ceremonia ancestral... y lo que en verdad era: un simple trato comercial.
En el momento en que bajé del carruaje, el palacio imperial se desplegó ante mí en todo su esplendor.
Majestuoso.
Imponente.
Hermoso...
Pero carente de calor.
En la entrada, un extenso jardín de petunias formaba un delicado laberinto florecido. El aire estaba impregnado de un suave aroma a primavera, y cada detalle había sido dispuesto con exquisita precisión, tal como lo recordaba.
Exactamente igual.
Hermoso... y cruel.
Porque ese lugar no solo había sido un palacio.
Había sido mi cárcel.
Y mi destrucción.
Aquí vi apagarse mi vida.
Aquí vi morir a mi familia... a mis amigos.
Cierro los ojos por un instante.
Pero esta vez es diferente.
Ahora sé cuál es mi lugar.
Y entiendo la importancia de permanecer aquí.
Porque sin el poder que otorga el título de emperatriz, no podré cambiar nada.
No podré salvarlos.
No podré cambiar mi destino.
A mi llegada, fui presentada ante el consejo y la emperatriz madre para la evaluación y aceptación de mi posición como futura emperatriz.
La reunión fue iniciada por la emperatriz madre.
En compañía del consejo, comenzaron con un recuento preliminar de los últimos seis meses: conflictos internos, tensiones políticas, decisiones estratégicas.
Yo permanecí en silencio.
Observando.
-Señorita Aliced Blossom.
Mi nombre resonó en la sala.
Alcé la mirada.
Alex Crofor un hombre Alto, Fuerte e
Imponente.
Pero con la misma mirada triste que recordaba.
Mi pecho se tensó.
En mi vida pasada... fue mi aliado.
Mi amigo.
Y su final...
Un nudo se formó en mi garganta.
Había sido asignado como mi guardia real y escolta. Fue él quien me ayudó a descubrir la verdad: el embarazo de la concubina era una farsa, y el verdadero padre del niño no era otro que Lord Gendrid Ston.
Pero nunca logramos revelarlo.
Lo acusaron de traición.
De filtrar información al enemigo.
Todas mentiras.
Fue condenado a la horca.
Un destino cruel... para alguien cuyo único error fue cruzarse en mi camino.
Aún puedo ver aquel día.
Las lágrimas de su esposa.
El llanto de su hijo en brazos.
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La Segunda Vida De La Emperatriz
RomanceAliced Blossom lo tuvo todo... hasta que fue traicionada y asesinada en el corazón del palacio imperial. Pero el destino le concedió una segunda oportunidad. Ahora, cinco años antes de su muerte, ha vuelto al inicio de su tragedia: un matrimonio pol...
